30 años del asesinato de Lucrecia Pérez, un crimen racista que marcó un antes y un después
9 November 2022
En mi memoria, el año 1992 fue mágico. España celebró en verano los Juegos Olímpicos de Barcelona; en Sevilla, una Exposición Universal atrajo millones de visitantes de todo el mundo y Madrid fue declarada Capital Cultural Europea. El país vivía un sueño del que despertamos de golpe con la llegada del frío: el día 13 de noviembre, un policía ultraderechista de solo 25 años asesinó a tiros a la trabajadora inmigrante Lucrecia Pérez. Fue el primer crimen juzgado como “delito de odio con motivaciones racistas” en la historia de España.Lucrecia tenía 32 años y solamente llevaba en España cinco semanas cuando murió. Había llegado desde una de las zonas más pobres de la República Dominicana, donde sobrevivía vendiendo fruta y verdura. Allí había dejado a su hija Kenia, de solo seis años. Al llegar a Madrid, entró a trabajar como empleada doméstica en una vivienda acomodada, pero fue despedida a los pocos días.
“Me ha dado mucha pena lo que ha pasado con ella, pero sólo estuvo 20 días en casa. La despedí porque no servía para el trabajo. No sabía lo que era un grifo, ni un baño, ni un ascensor. La lavadora era el no va más", recordaba en las páginas de El País en 1992 la señora que la cont