La corrupción vuelve a Marbella, meca mundial del lujo
9 November 2022
Vladimir Sazonov / Shutterstock.com
Este balcón de Europa desde el que se adivina la silueta de la costa africana, se trufó de opulentas mansiones de inspiración árabe o estilo neoclásico, imitando incluso la Casa Blanca de Washington. En Marbella era, y es normal, ver hileras de Ferraris y Rolls Royce aparcados. Se decía que el Nabila, el yate del traficante de armas saudí Adnan Khashoggi, atracado en el cercano Puerto Banús, lucía su nombre en letras de oro macizo.
Todo este esplendor, equiparable al de Beverly Hills, Mónaco, Bahamas o Capri, encerraba un lado oscuro, destapado en los años 90. La ciudad había crecido a la sombra de mafias internacionales. Era un lugar donde la corrupción había hecho metástasis, empezando por la alcaldía, al frente de la cual estaba Jesús Gil y Gil, una de las personalidades más estrafalarias –e ineludibles– de la historia reciente de España. Un personaje al que en 2019 la cadena HBO dedicó una serie documental