Oscar Pistorius, en libertad condicional
10 January 2024
La habitación de Oscar Pistorius llevaba meses preparada. La que, supuestamente, ocupa ya en la mansión de Arnold Pistorius, su tío, en
un barrio acomodado de Pretoria, en Sudáfrica, tras haber accedido a la libertad condicional el pasado viernes 5 de enero. Es posible que Pistorius conociera ya
la estancia, porque
el que fuera atleta paralímpico —y que seguirá siendo
un asesino para siempre—
creció bajo la tutela de su tío Arnold. Quizá, incluso, sea la misma habitación que Pistorius ocupó ya en 2015, cuando, grotesca e inexplicablemente, fue liberado de prisión y puesto temporalmente en
arresto domiciliario tras
haber cumplido apenas un año de condena.
Al conocer la noticia, hace unas semanas, de la liberación inminente de Pistorius, tuve un
déjà vu. Era
la enésima decisión judicial —o, en este caso, realmente, del Departamento de Servicios Correccionales sudafricano— del caso Pistorius que parecía
un injusto disparate. ¿Cómo podía ser que recibiera la libertad condicional, habiendo cumplido tan solo la mitad de la condena?
El tufillo a privilegio de persona blanca que impregnó el aire durante algunas fases del
juicio a Pistorius —en especial, quizá, la inicial, en 2014—
ha vuelto