| Carmen: | España es un país con una diversidad cultural enorme. No es lo mismo el norte, lluvioso y verde, que el caluroso sur, o el cosmopolita este. Cada zona tiene sus costumbres propias. Aun así, hay rasgos comunes que los españoles reconocemos como “muy nuestros”, y que a ojos de otros europeos pueden parecer curiosos o incluso “raros”. |
| Guillermo: | Mmm… Aunque cada región tenga su carácter, hay una norma universal: todo se arregla con una buena comida, una terraza al sol y un “no te preocupes por nada, hombre”. |
| Carmen: | ¡Por supuesto! Si no puedes hacerlo hoy…, ¡déjalo para mañana! |
| Guillermo: | Por cierto, lo de la siesta es un estereotipo, ¿no crees, Carmen? Ya casi nadie tiene por costumbre echarse una siesta a diario. |
| Carmen: | Por desgracia, así es… Pero es un derecho moral: saber que podrías dormirte en el sofá después de comer, ya da paz interior. |
| Guillermo: | El reloj no marca las horas, y la puntualidad es relativa… Por eso se come a las dos o tres de la tarde, y se cena a las nueve o a las diez. |
| Carmen: | Para mi gusto, en invierno, es un poco tarde… Por otro lado, también nos acostamos demasiado tarde, incluso los niños. |
| Guillermo: | ¡En verano, a las once de la noche todavía hay vida en la calle! |