| Carmen: | La de los matrimonios reales en España es una historia de dinastías y poder. Los enlaces matrimoniales se utilizaban para forjar alianzas políticas, asegurar la sucesión al trono y consolidar el linaje. En algunas ocasiones, todos estos objetivos se lograban de una vez. En otras, se modificaban los objetivos y se disolvían los enlaces. Porque los sentimientos personales no importaban. Es más: se suponía que difícilmente podrían existir. Así pues, el hecho de elegir a la persona adecuada para casar a un miembro de una familia real era concebido como un gran plan de inversión. |
| Guillermo: | Los consortes habían sido educados para casarse con quienes otros deseaban, y no por amor. |
| Carmen: | Los matrimonios se concertaban por interés… Es decir, las negociaciones se centraban en temas políticos y económicos. |
| Guillermo: | Mmm… ¿No crees que la reina, madre de una princesa, no buscaba también un yerno atractivo? ¿O una princesa sana y bella para tener nietos guapos y fuertes…? |
| Carmen: | Quizá lo intentaban… De hecho, los enlaces matrimoniales eran operaciones de marketing realizadas por embajadores y diplomáticos. En las negociaciones llevaban retratos pintados de los pretendientes. |