| Carmen: | El café torrefacto fue creado a principios del siglo XX. Consiste en tostar el grano con azúcar para caramelizarlo y ocultar la baja calidad de algunas variedades, abaratando así los costes. El café torrefacto posee un perfil amargo y oscuro, y fue impulsado durante la posguerra española. Las generaciones posteriores fueron acostumbrándose a este sabor. Aunque el café natural crece en popularidad, este tipo de tueste sigue arraigado en España, consumiéndose aún en una de cada cuatro tazas. |
| Guillermo: | La tendencia hacia el tueste 100% natural va en aumento, Carmen. Muchos españoles prefieren tomar un buen café… |
| Carmen: | Para millones de españoles, el café debe saber a torrefacto: amargo, muy tostado, ¡y muy negro! Los datos no engañan: el 26% del café tostado tradicional que compran los españoles para tomar en sus casas es torrefacto. |
| Guillermo: | Oí decir que el café soluble también contiene una cantidad de torrefacto… |
| Carmen: | ¡Es cierto! Si sumamos a la cifra anterior la cantidad de café soluble que se toma en casa, el porcentaje de café torrefacto consumido puede subir hasta el 39%. |
| Guillermo: | ¡Deberían prohibirlo! |
| Carmen: | El torrefacto, en el resto de Europa, no lo dejan hacer. Está prácticamente extinguido o prohibido. Contiene altos niveles de acrilamidas debido a lo quemado del azúcar. ¡Pero sigue resistiendo con fuerza en España! |