¿Puede la ciencia curar un corazón partido?
Es sabido que una ruptura dolorosa puede causar diversos síntomas psicológicos y físicos, desde náuseas e insomnio a la depresión clínica. En casos más extremos, el síndrome del corazón partido —cuando el corazón de una persona deja de bombear sangre adecuadamente tras un fuerte impacto emocional— puede provocar la muerte.
Durante el año pasado se introdujo una oleada de apps como Mend, Rx Breakup y Break-Up Boss que prometen orientación, consejo y actividades de distracción para ayudar a calmar el dolor de una ruptura. Más allá de los ejercicios de entrenamiento cerebral y de las técnicas de mejora del autocontrol ofrecidos por las apps, los científicos se centran en desarrollar medicamentos para aliviar los síntomas del trastorno de estrés postraumático.
Un estudio publicado por la Universidad Técnica de Madrid el pasado marzo en la revista NewScientist descubrió que propofol, un sedante usado para la anestesia, podría ser eficaz también para silenciar los dolorosos recuerdos que acompañan a las rupturas. A los participantes se les inyectó el medicamento inmediatamente después de recordar un episodio doloroso y, cuando se les pidió relatarlo de nuevo 24 horas después, les pareció q