Las ciudades europeas se apresuran a limpiar su aire
Cuando el nuevo coronavirus puso a Europa en confinamiento, pausando la actividad económica, también dio paso a una insólita realidad: una mejoría del medio ambiente. Los satélites en órbita terrestre confirmaron la reducción de los contaminantes atmosféricos en muchas zonas urbanas europeas. Los datos de la agencia medioambiental de Lombardía, en Italia, mostraron que, en marzo de 2020, en Milán hubo una caída de los contaminantes atmosféricos de entre el 14 y el 38% con respecto a años anteriores.
Vivir con contaminación atmosférica se ha asociado a diversas dolencias, desde asma y otros problemas respiratorios crónicos a varios tipos de cáncer. Se estima que los problemas de salud ligados a la contaminación atmosférica les cuestan a los europeos hasta 940.000 millones de euros al año, al necesitar la gente más atención sanitaria, tomarse más bajas laborales, o, simplemente, al no poder