China, India y Rusia retan a Occidente con una muestra de unidad
En la cumbre de Tianjin de esta semana, los dirigentes de China, Rusia e India están mostrando un frente unido. Su alineamiento estratégico supone un reto para los intentos de EE. UU. de refrenar su creciente cooperación. A la cumbre, parte de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), asistieron 24 líderes mundiales, incluyendo los de Irán, Pakistán, Turquía, Azerbaiyán, y otros.
A pesar de que no se tomaron grandes decisiones, la imagen de Xi Jinping, Narendra Modi y Vladímir Putin juntos enfatizó el vínculo existente entre India y Rusia, y la mejora de las relaciones con China. Rusia, además, no dudó en utilizar la imagen para contrarrestar la narrativa occidental sobre el aislamiento de Putin y Rusia en la escena internacional.
La cumbre también puso de manifiesto el deterioro de las relaciones entre Trump y Modi, tras imponer Trump unos fuertes aranceles sobre los productos indios. Los expertos advierten que las políticas de Trump menoscaban décadas de esfuerzos diplomáticos estadounidenses para que India compensara el dominio chino de Asia, y que podría estar acercando a India y otros países asiáticos a Rusia y China.