La victoria de la ultraderecha en unas elecciones regionales alemanas envía un mensaje a Europa
La victoria del partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (AfD) en unas elecciones regionales del este de Alemania ha dado impulso a los movimientos ultraderechistas de toda Europa. Los analistas sugieren que el éxito de AfD, provocado por la frustración con la economía y las posturas en contra de la inmigración, podría ser señal de que se avecinan resultados similares en otras elecciones europeas.
El auge de AfD refleja una tendencia más amplia, que afecta a países como Francia, Italia, España y Reino Unido, donde la desilusión con los Gobiernos centristas hace que los votantes busquen alternativas. Los partidos de extrema derecha establecidos, sin embargo, compiten ahora con partidos rivales de ultraderecha incluso más radicales. Estos rivales los obligan a ajustar sus posturas, lo cual demuestra que existen fisuras en el movimiento ultraderechista.
La mayoría de los líderes ultraderechistas europeos, entretanto, se está distanciando del presidente de EE. UU., Donald Trump, que es profundamente impopular en Europa. Aunque también utilizan tácticas populistas, líderes como Marine Le Pen y Giorgia Meloni son conscientes de que la discordia política estadounidense podría ser