Donald Trump inicia una nueva guerra arancelaria en contra de México
Donald Trump es de ese tipo de persona que nunca pide permiso antes de entrar en un lugar. O, si estuviéramos en el Viejo Oeste, sería ese tipo de cowboy que en una taberna primero dispara y luego pregunta por la identidad de la víctima. El presidente estadounidense es agresividad en estado puro. Según cuentan algunos de quienes mejor le conocen, su estrategia a la hora de negociar es siempre la de lanzar de entrada una sorpresiva amenaza. Una vez pasado el shock inicial del contrincante, comienza la hora de la negociación, tras lo cual Donald Trump obtiene un beneficio menor al propuesto al principio, pero que sigue siendo bastante positivo para sus intereses particulares. Lo hemos visto en los últimos meses con respecto a la agresiva guerra comercial que ha entablado con China. Y ahora acabamos de verlo, una vez más, en relación a México.
El fiscal Mueller aviva la llama del 'impeachment'
Robert Mueller, el fiscal especial cuya misión era intentar desvelar las conexiones y complicidades entre el Kremlin y el equipo de la campaña presidencial de Donald Trump, ha reaparecido en la escena pública. Y lo ha hecho después de que, durante largas semanas, numerosos políticos y analistas del bando demócrata le hubieran criticado por no haberse atrevido a hablar a las claras. O en otras palabras, por no haber tenido el valor de formular cargos acusatorios en contra del presidente, algo que hubiese abierto la vía de la destitución. Su ambigua fórmula, escrita en el reporte final, según la cual "no se habían encontrado pruebas contundentes" que inculparan a Trump por los cargos de obstrucción a la justicia, llevó al equipo del presidente a cantar victoria y declarar a los cuatro vientos que el mandatario se hallaba exonerado de cualquier posible delito. Sin embargo, lo que el fiscal Mueller vino a decir, durante una conferencia de prensa el pasado 29 de mayo, es que aquella conclusión "trumpiana" es por completo infundada. Robert Mueller al fin ha hablado alto y claro, lo cual era lo que muchos demócratas le exigían. Ese día afirmó tajante ante las cámaras: "Si hubiéramos tenid
La conciencia ecológica de la juventud europea
Algo está cambiando radicalmente en el ámbito de la política europea. Y no, no se trata únicamente del surgimiento de las organizaciones nacionalistas, populistas y ultraderechistas; ni de la fragmentación de los partidos tradicionales; ni del creciente desapego de millones de ciudadanos hacia las instituciones comunitarias. Todo eso ya lo veníamos observando desde hace unos años. Algo nuevo está ocurriendo, y es el importante cambio de mentalidad que se aprecia en las nuevas generaciones. Muchos jóvenes habitantes del viejo continente están demostrando un interés creciente por el mundo de la política. También están manifestando una preocupación cada vez mayor ante el grave reto medioambiental al que el planeta entero se está enfrentando.
Las elecciones europeas del pasado 26 de mayo nos brindaron la prueba de que algo se está moviendo. Millones de jóvenes en varios países se volcaron en lo que muchos han denominado una "marea verde". Los partidos ecologistas consiguieron casi el 10% de los escaños en el Parlamento Europeo, y lo hicieron en gran parte gracias al apoyo de los votantes más jóvenes. En Alemania, por ejemplo, el partido ecologista fue la organización política más votad
Niñas obligadas a ser madres exponen sus casos ante la ONU
Desde hace al menos un par de siglos, y coincidiendo con el notable impulso experimentado por la ciencia y las técnicas de fabricación industrial, el hombre común ha depositado una fe ciega en el progreso. Pero quizá esto no sea más que un mito sin base sólida. Tal vez las civilizaciones humanas no sigan un camino coherente y ascendente hacia un lugar mejor, sino que es posible que describan círculos o cumplan ciclos de variados progresos y retrocesos. El auge de los movimientos populistas y nacionalistas, tanto en Europa como en Estados Unidos, no sería más que un síntoma del inicio de un nuevo ciclo de retroceso o involución. Una de las pruebas más concretas de este claro retroceso lo podemos ver, por ejemplo, en los esfuerzos que algunos gobiernos federales de los Estados Unidos, en especial el de Alabama, están realizando por restringir al máximo el derecho de las mujeres a abortar. Se trata de un tema que muchos pensábamos que habíamos finalmente superado. Está claro que la religión —específicamente la cristiana— ha hecho ímprobos esfuerzos a lo largo de los siglos por obstaculizar cualquier progreso que, según su punto de vista, atente en contra de los supuestos mandamientos
Los pequeños milagros de las redes sociales
No tengo ningún problema en reconocerlo: no soy amante de Internet, ni de las redes sociales. Accedo a través de la computadora, sobre todo porque es prácticamente imposible mantenerse apartado hoy en día. Pero muy rara vez chequeo mi cuenta de Facebook. De hecho, aún no sé por qué estoy allí. Parafraseando a Umberto Eco y su célebre diagnóstico sobre los tradicionales medios de comunicación masiva, si tuviera que definirme como "apocalíptico" o "integrado" con respecto a las redes sociales, no dudaría en escoger la primera opción. Creo que puestas en la balanza, las redes han traído más perjuicios que beneficios. No se trata solamente de la facilidad con que empresas y gobiernos violan nuestros datos y nuestra privacidad. Se trata, sobre todo, del aumento de las formas de acoso y de la difusión del odio. Estoy plenamente convencido de que una de las causas principales del sentimiento generalizado de ansiedad, agobio e incertidumbre que caracteriza los turbulentos tiempos que estamos viviendo, es la constante disputa que se escenifica en las redes de mil maneras distintas. Y es que en ellas nunca hay paz, silencio y razonamiento pausado. Todo es ruido, gritería y lucha desenfrenada