El pasado 28 de julio, tras varias semanas de incertidumbre a raíz de unas acusaciones, al parecer infundadas, de fraude electoral, Pedro Castillo asumió formalmente el cargo presidencial. En su discurso de investidura, Castillo se esforzó por apaciguar las inquietudes de aquellos sectores de la sociedad que perciben, tanto en su figura como en la de muchos de sus colaboradores, el rastro del populismo izquierdista. Ya son varias las veces que Castillo se ha visto obligado a renegar del chavismo, afirmando que no es intención de su gobierno emprender un camino similar al que ha conducido a Venezuela al desastre económico y social. De todas formas, Castillo ofreció en su discurso "reglas claras" al empresariado. Prometió una economía basada en "el orden y la predictibilidad". Y, en referencia a la minería, uno de los principales sectores industriales del país, dejó claro que, en caso de q
El régimen castrista, el cual lleva dirigiendo el destino de la isla de Cuba desde hace más de seis décadas, está dando muestras de nerviosismo. Y la verdad es que tiene suficientes razones para sentirse inquieto. Las multitudinarias protestas ciudadanas que sacudieron, el pasado 11 de julio, a La Habana y a otras ciudades y pueblos del país han sembrado la alarma en las principales figuras del régimen. De hecho, no se habían presenciado protestas similares desde 1994, cuando, debido a la grave crisis económica y social ocasionada por el hundimiento del bloque soviético, miles de cubanos salieron a las calles para expresar su indignación ante el inaceptable deterioro en sus condiciones de vida. Ahora, veintisiete años más tarde, se experimenta una especie de déjà-vu en la isla. Una "tormenta perfecta" ha provocado que gran parte de la ciudadanía se tenga que encarar, una vez más, a una e
Hace diez años, el mundo entero presenció con enorme interés, y también con cierta esperanza, cómo una serie de movimientos masivos de protestas se extendían por varios países árabes, logrando deponer a los gobiernos autoritarios que durante décadas habían acaparado el poder. Aquello recibió el nombre de "Primavera Árabe", un importante capítulo en la historia reciente que, para incontables ciudadanos, ofrecía un porvenir ilusionante en el que nuevas libertades podrían ser ejercidas. Una década más tarde, aquel dulce sueño se ha transformado en pesadilla para millones de personas. La mayoría de aquellos países, tras unos fugaces movimientos revolucionarios, retornaron a las autocracias tras un simple relevo de déspotas (el caso de Egipto, por ejemplo), o simplemente se hundieron en el caos y la violencia (tal como ha ocurrido en Siria, Yemen y Libia).
Tan sólo hubo un lugar en el que el c
Hace un par de semanas salió a la luz pública un informe que, según mi opinión, no recibió la atención que se merecía, ni obtuvo grandes titulares en los diversos medios de comunicación internacionales. Se trata de un estudio desarrollado por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil según el cual, por primera vez en la historia, la selva amazónica emite más dióxido de carbono (CO2) del que puede absorber. Hay que recordar que este inmenso bosque tropical, que se extiende principalmente por territorio brasileño (además de cubrir amplias zonas de Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela), ha sido calificado tradicionalmente, al menos hasta ahora, como el gran pulmón de la Tierra. Por desgracia, este apelativo podría entrar muy pronto en desuso. Y es que, a tenor de la investigación dirigida por Luciana Gatti, autora principal del estudio que estamos comentando, la selva ama
La carrera aeroespacial parece no ser ya una pugna entre las grandes potencias globales, sino entre simples individuos multimillonarios. Lejos han quedado los tiempos en que la Unión Soviética y Estados Unidos se disputaban la conquista del espacio. Bien es cierto que ahora Rusia, China y Estados Unidos están esforzándose por ser los primeros en colonizar el planeta Marte, pero no parece haber una enconada lucha contrarreloj, tal como sí se apreciaba durante la Guerra Fría en torno a la Luna. Ahora esa emocionante contienda se da entre empresarios particulares… bastante adinerados.
Los nombres creo que todos los conocemos. Se trata del británico Richard Branson, dueño de la compañía Virgin, y los estadounidenses Jeff Bezos y Elon Musk. La carrera ya ha comenzado, y Branson fue el primero en ponerse en órbita. El pasado 11 de julio, el empresario inglés consiguió disfrutar de la gravedad c