Gane quien gane las elecciones, Colombia quedará bajo un liderazgo insólito en menos de tres semanas. Tras la primera vuelta de las presidenciales del pasado domingo, los votantes deberán elegir entre dos alternativas: o un mandatario izquierdista —por primera vez en la historia del país— o un excéntrico empresario al frente de una candidatura independiente. Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, respectivamente, afrontan ya la recta final de la campaña electoral ante el cara a cara definitivo, el próximo 19 de junio.
Petro venció con holgura en la primera vuelta de los comicios, obteniendo el 40,33% de los sufragios. Su celebración, sin embargo, estuvo exenta de euforia: aspiraba a alcanzar la mayoría absoluta para ser elegido presidente en una única votación, sin necesidad de balotaje, como ya hizo el exmandatario Álvaro Uribe en 2002 y 2006. Tras el conteo de las papeletas, apenas se escucharon aplausos en el acto político de Petro, a pesar de la rotunda victoria en este primer asalto de las presidenciales. Su equipo de campaña confiaba en superar notablemente los ocho millones y medio de votos cosechados en las urnas.
La sorpresa de la jornada electoral la protagonizó el populista Ro
Los inversores internacionales ya afilan sus garras ante la próxima salida al mercado de la mayor empresa eléctrica de Latinoamérica. La firma brasileña Eletrobras va a ser privatizada después de que, el pasado 18 de mayo, el Tribunal de Cuentas del país autorizara la operación. La privatización fue finalmente aprobada, por siete votos contra uno, tras numerosos retrasos en adoptar la decisión definitiva. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pretende acelerar la venta para utilizarla como una de sus grandes bazas electorales ante los comicios del próximo mes de octubre. Según el máximo dirigente de la empresa, Rodrigo Limp, la mayoría de las acciones de Eletrobras podrían quedar en manos privadas en cuestión de pocas semanas.
El principal índice bursátil brasileño está acogiendo con entusiasmo la privatización de la firma energética. Las acciones de Eletrobras se revalorizaron un 2,5% durante una sola sesión en la bolsa de Sao Paulo, inmediatamente después de que se confirmara el aval de los jueces a la venta de la compañía. Su cotización, además, continúa marcando una tendencia positiva. El Estado posee actualmente casi tres cuartas partes de la empresa y, si todo transcurre se
La ciudadanía en los sistemas democráticos está tristemente acostumbrada a que los políticos incumplan sus promesas. Los candidatos suelen exhibir programas electorales ambiciosos hasta que, una vez en el poder, la cruda realidad les obliga a rebajar sus pretensiones iniciales. Ahora, el presidente de Chile ha caído en esa contradicción tan frecuente en los dirigentes públicos. Gabriel Boric, apenas dos meses después de llegar al Palacio de la Moneda, decretó el pasado 16 de mayo el estado de excepción para enfrentarse al conflicto mapuche. Exactamente lo contrario a lo que había asegurado en campaña.
El pueblo indígena mapuche lleva décadas exigiendo al Estado chileno que conceda una mayor autonomía a sus regiones ancestrales, en el sur del país. Desde los años 90, los territorios de su comunidad han sufrido un acelerado proceso de privatización, para favorecer la explotación económica de los recursos naturales de la zona. Esta dinámica ha arrinconado a los mapuche, quienes luchan ahora contra su marginación: aunque parte de su protesta se desarrolla por vías pacíficas, como las huelgas de hambre, también han recurrido —en ocasiones— a métodos violentos, como la quema de viviendas,
El Leader-News, un periódico local del municipio texano de Uvalde, publicó la semana pasada una portada que, por desgracia, ha dado la vuelta al mundo. Bajo la cabecera con el nombre del diario, toda la primera página estaba ocupada por un fondo negro sobre el que únicamente se leía una fecha escrita en grandes caracteres blancos: 24 de mayo de 2022. No había ningún titular, ni ninguna fotografía, porque tal vez no existen ni palabras ni imágenes que puedan ilustrar uno de los episodios más trágicos de los últimos años en Estados Unidos. Aunque el trabajo de los periodistas consiste en relatar los hechos —por muy nefastos que sean— quizás no existe la forma de expresar el dolor por una masacre como la de la Escuela Primaria Robb.
Salvador Ramos, un vecino de Uvalde que recién había cumplido 18 años, irrumpió en el colegio armado con una pistola y un fusil de asalto, se atrincheró en una de las aulas, y mató a dos profesoras y a diecinueve niños de entre nueve y diez años. Poco antes, esa misma mañana, había disparado a su propia abuela. Ramos murió abatido por la policía, tras haber cometido el segundo tiroteo más mortífero registrado en un recinto escolar estadounidense. En un suce
La tranquilidad y el sosiego que se respiran en la ciudad suiza de Davos contrastan intensamente con la agonía y la desesperación que sufre la región ucraniana del Donbás, a apenas 2.000 kilómetros de distancia. Sin embargo, la pequeña villa a los pies de los Alpes Réticos y las trincheras cavadas al este del río Dniéper estuvieron estrechamente relacionadas entre sí durante la semana pasada. Entre el 22 y el 26 de mayo, Davos albergó una nueva edición del Foro Económico Mundial, y la cita de este año estuvo claramente marcada por la invasión rusa de Ucrania.
Una alarma destacó por encima de todas las demás en ese influyente evento. Numerosas personalidades de la élite política y financiera alertaron en el Foro de Davos sobre las dinámicas que amenazan con detener y revertir la globalización. “Estamos ante un punto de inflexión para el sistema de cooperación internacional”, resumió el organizador del encuentro, Klaus Schwab, en su discurso de clausura. La guerra en Ucrania —tal y como coinciden los participantes en el encuentro— ha acelerado un proceso que, durante los últimos años, está enfriando notablemente las conexiones económicas y mercantiles entre los países.
La pandemia de