Se suele decir que en toda guerra siempre hay ganadores y perdedores. Esta frase aún no es aplicable al conflicto bélico en Ucrania, pues todavía no ha surgido un claro vencedor, y es muy probable que no lo haya en mucho tiempo.
Sin embargo, y de manera bastante curiosa, hay un país que ha obtenido enormes ganancias, tanto políticas como económicas, gracias a aquel distante conflicto. Se trata de Venezuela. Antes de la invasión, el país caribeño era considerado un "Estado paria". Las duras sanciones económicas impuestas por Donald Trump impedían al régimen chavista comerciar con el petróleo en el mercado internacional. Sin embargo, el estallido de la guerra supuso un enorme golpe de suerte para las raquíticas arcas del Estado venezolano. La disminución de la oferta de combustibles fósiles tras el aislamiento de Rusia, así como el aumento de los precios de los carburantes a nivel mundial, llevó a Joe Biden a autorizar de nuevo la venta de petróleo por parte de Venezuela. Aquello contribuyó, en cierta medida, a calmar las tempestades del convulso mercado energético global.
Y la buena racha del gobierno venezolano aún no ha llegado a su fin. Ahora le ha tocado a Europa mover ficha en fa
Los devastadores efectos del cambio climático avanzan sin cesar en todos los rincones del planeta. El penúltimo informe de la Organización Meteorológica Mundial, publicado el pasado 21 de abril, no ha hecho más que confirmar los temores. Según la publicación, los últimos ocho años han sido los más calurosos desde que, a mediados del siglo XIX, comenzaron a realizarse estas mediciones. Por otra parte, la temperatura media mundial fue, a lo largo del 2022, 1.15 grados Celsius más cálida que el promedio del periodo comprendido entre 1850 y 1900. Y en relación a la escasez de lluvias, el informe señala lo siguiente: “las precipitaciones han estado por debajo de la media durante cinco estaciones de lluvias consecutivas, algo que jamás había ocurrido en los últimos 40 años”.
Los períodos de sequía prolongados constituyen una de las manifestaciones más evidentes del calentamiento global. Muchos son los países que están siendo afectados por el fenómeno. Uno de ellos es México. Según datos aportados por el Monitor de Sequía de aquel país, aproximadamente el 70% del territorio mexicano sufre problemas de carestía de agua. La situación en Baja California es aún más dramática: la sequía alcanza
No hay duda de que, con respecto al calentamiento global, las perspectivas no son nada halagüeñas. La OMM, la Organización Mundial de Meteorología, organismo dependiente de las Naciones Unidas, acaba de publicar su último informe, el cual no invita al optimismo. El pasado 17 de mayo, el secretario general de dicha organización, Petteri Taalas, resumió a través de un comunicado el contenido del demoledor informe: “Se espera que en los próximos meses se instaure un nuevo episodio del fenómeno climatológico El Niño, que ejerce un efecto de calentamiento. Sumado al cambio climático causado por las actividades humanas, elevará las temperaturas mundiales hasta límites desconocidos”. Y también añadió: "Tenemos que estar preparados”.
Esta alarmante situación ha llevado a diversos analistas a advertir que, en un futuro no demasiado distante, se iniciarán las "guerras por el agua". Ya hay puntos "candentes" en los cuales podría estallar la primera contienda bélica. Muchos señalan a Cachemira, región en disputa entre India, Pakistán y China que, debido a sus preciados recursos hídricos, podría ser escenario de un cruento enfrentamiento militar. Otros apuntan al río Nilo, cuyo extenso y apeteci
Quienes, al igual que yo, vivieron parte de su niñez y adolescencia durante la década de los ochenta, seguramente sienten un cariño muy especial por Harrison Ford. Es un actor al que muchos sentimos muy cercano, pues nos ha brindado incontables horas de emociones y diversión. Somos millones los cinéfilos en todo el mundo que prácticamente nos sabemos de memoria, escena por escena, las tres primeras entregas de Indiana Jones y de La Guerra de las Galaxias. Y es que resulta muy difícil encontrar otro intérprete, en toda la historia del cine, que haya conseguido dejar grabado en el inconsciente colectivo de varias generaciones las imágenes de dos personajes imperecederos: Han Solo, el atrevido cazarrecompensas a bordo del Halcón Milenario, e Indiana Jones, el arqueólogo aventurero siempre en busca de preciados tesoros escondidos.
Y ese enorme cariño que Harrison Ford siempre congrega a su alrededor se apreció con claridad, el pasado 19 de mayo, en una de las salas del festival de cine que por estos días se desarrolla en la ciudad francesa de Cannes. Allí, de pie en el escenario y ante los centenares de admiradores que abarrotaban la sala, Ford recibió una ovación que se prolongó dura
El tiempo y la edad no perdonan. Y sobre todo no tienen piedad con quienes se dedican al exigente mundo de los deportes. Los tenistas del más alto nivel competitivo conocen esta triste ley de vida a la perfección. Hace unos meses, todos los amantes de este noble deporte presenciamos, con enorme emoción, el momento en que Roger Federer, a sus 41 años, anunciaba su despedida definitiva de las pistas de tenis. Tras largos meses intentando recuperarse de una lesión crónica en la rodilla derecha, la leyenda suiza finalmente debió aceptar la cruda realidad: ya no iba a ser posible, a su edad, retornar a las pistas y ofrecer de nuevo el máximo nivel al que nos tenía acostumbrados. Observar sus lágrimas nos rompió a todos el corazón.
Y ahora nos estamos preparando para otro duro momento. Un momento que está cada vez más cerca: la retirada, también definitiva, de Rafael Nadal. La situación del atleta mallorquín es semejante a la de Roger Federer, su eterno rival y también eterno amigo fuera de las canchas. Nadal lleva retirado varios meses debido a una lesión en la cadera de la que aún no ha podido recuperarse. Su intención era poder reaparecer, a finales de este mes, en el torneo parisino d