La impuntualidad, por desgracia, es algo bastante común en prácticamente todos los rincones de América Latina. Sé que alguien puede pensar que esto no es más que un cliché, pero detrás de todo cliché o estereotipo siempre se esconde algo de verdad. Y lo cierto es que tengo muchos amigos, de distintos países latinoamericanos, que destacan por su extraordinaria habilidad para llegar siempre con enorme retraso a cualquier cita. Si, por ejemplo, quiero encontrarme con alguno de ellos a las 6 de la tarde, establezco la cita a las 5.30, con la esperanza de que no me hagan esperar. Y aun así siempre llegan después de las 6. No hay manera.
Todo esto es perdonable, incluso algo gracioso, en relación a los amigos. Pero resulta mucho menos aceptable cuando se trata del presidente de un país. Es el caso del máximo mandatario de Colombia, Gustavo Petro. Ya es un secreto a voces que su equipo de trabajo no encuentra la manera de que acuda a tiempo a muchas de sus citas importantes. Su incapacidad para medir bien los tiempos se suma a su enorme desorganización. Los episodios se suceden uno tras otro. El problema comenzó a vislumbrarse antes de que Petro accediera a la presidencia, cuando en el últ
Quizá algunos de ustedes recuerden que, hace unos meses, abordamos una noticia que tenía al Parque Nacional Yasuní, la zona natural protegida más grande de Ecuador, como protagonista. Este exuberante territorio, declarado por la Unesco "reserva de la biosfera" en 1989, está siendo amenazado desde hace muchos años por los intereses petroleros de diversas compañías internacionales. De hecho, ya existen amplias áreas que se han visto afectadas por la extracción de hidrocarburos.
Como una manera de proteger esta zona, el colectivo ambientalista "Yasunidos", tras una larga década de esfuerzos, consiguió que la Corte Constitucional ecuatoriana convocase, el pasado mes de mayo, un referéndum para decidir el futuro de este parque. Dicha consulta se llevó a cabo, finalmente, el pasado 20 de agosto. ¡Y tenemos muy buenas noticias! Casi el 60% de los 10 millones de ecuatorianos que participaron en este referéndum votó a favor de suspender la explotación petrolera actual. Además, gracias a este resultado, no se podrán firmar nuevos contratos para la extracción petrolífera.
Es una excelente noticia no sólo para las diversas comunidades indígenas que viven desde hace siglos en este hermosísimo y v
La destrucción de la selva amazónica continúa avanzando a un ritmo trepidante. Tan sólo entre el año 2021 y el 2022, este valiosísimo y extenso territorio, la zona natural con mayor biodiversidad de todo el planeta, perdió 8.712 kilómetros cuadrados de selva (lo cual equivale a un área algo menor que toda la isla de Jamaica). Se estima que, desde el 2020, se han estado destruyendo, cada minuto, zonas naturales correspondientes a dos campos de fútbol. Óiganlo bien: cada minuto... Multiplíquese eso por cada hora, cada día, cada mes, cada año... Detrás de este descomunal proceso destructivo se encuentra el siempre creciente apetito global por la carne. Brasil, país que alberga la mayor parte de la Amazonía, se ha convertido en el principal exportador de carne del planeta. Según varios estudios, la ganadería es responsable de más del 90% de la deforestación de esta selva tropical. Y las víctimas directas no son sólo las incontables especies vegetales y animales que han sufrido las consecuencias de la codicia y la explotación. También muchas comunidades indígenas han sido obligadas a abandonar sus tierras ancestrales.
Este terrible drama lo conoce a la perfección el artista brasileño Seb
Un fantasma recorre hoy en día el continente africano, sobre todo a lo largo de la amplia zona del Sahel y algunas regiones de África Central. Y ese fantasma tiene nombre y apellido: Golpes de Estado. Es cierto que, a partir del proceso de descolonización, llevado a cabo tras el final de la Segunda Guerra Mundial, se sucedieron un sinfín de asonadas militares, alimentadas por el vacío de poder dejado por la marcha de las grandes potencias, principalmente Francia. De modo que no se trata de un fenómeno nuevo en el continente. Sin embargo, en los últimos años esta dinámica se ha recrudecido en gran medida, provocando no sólo muchas muertes y movimientos migratorios, sino también una enorme desestabilización política que mantiene en vilo a millones de personas.
Desde que, hace apenas cuatro años, fuera depuesto por la fuerza el dictador Omar al Bashir en Sudán, se han contabilizado hasta nueve levantamientos militares. A partir de aquel momento, una epidemia de golpes de Estado e extendió a manera de contagio. Tras Sudán, se produjeron insurrecciones militares en países como Burkina Faso, Malí, Chad, Guinea-Conakry y Níger, entre otros. La última asonada de la larga lista se llevó a ca
Conocí a quien sería mi futuro esposo hace unos once años, justo en el momento en que la aplicación de citas Tinder estaba comenzando a causar furor por todo el planeta. Mi pareja y yo siempre decimos, medio en broma medio en serio, que fue una verdadera pena no haber disfrutado, al menos por un tiempo, con esa aplicación. Y es que escuché en repetidas ocasiones (con cierta envidia, he de reconocer) a varios conocidos jactarse de que tenían una agitada vida sentimental y sexual gracias a aplicaciones como Tinder.
Pero han pasado los años y aquel furor ha amainado bastante. Varios de esos amigos, sobre todo mujeres, ahora me cuentan que han abandonado ese tipo de aplicaciones. Dicen que aquello se asemeja a una especie de cacería. Son numerosas las personas que se han quejado de esta dinámica tan superficial. Una de ellas es la modelo británica Charli Howard, quien publicó recientemente en la revista de moda Stylist un artículo en el que, humorísticamente, describía la actividad de encontrar pareja por Internet como "una especie de El juego del Calamar pero sin los asesinatos". En otras palabras, pareciera que muchas personas prefieren ir acumulando "piezas de caza" antes que estable