Creo que todo psicoanalista estaría de acuerdo en afirmar que lo que mejor define la personalidad de los políticos populistas es su extremo narcisismo. De hecho, es precisamente este narcisismo lo que lleva a estos líderes mesiánicos a intentar convencer a la población de que ellos, y sólo ellos, son capaces de resolver milagrosamente todos los problemas de un país. Su ego hipertrofiado también les lleva, lógicamente, a abominar de cualquier persona que se atreva a plantarles cara. El líder populista colocará de inmediato a estos opinadores en el bando de los enemigos del pueblo. Y si a todo esto le sumamos el poder descontrolado de unas redes sociales convertidas en espacios públicos destinados al linchamiento mediático, entonces el peligroso cóctel para la polarización social y política está servido. Es una fórmula que hemos visto reproducirse por doquier: en Brasil con Jair Bolsonaro, en Italia con Giorgia Meloni, en Hungría con Viktor Orbán, en México con Andrés Manuel López Obrador, en Estados Unidos con Donald Trump, en Venezuela con Nicolás Maduro, en El Salvador con Najib Bukele, y pare usted de contar...
Y a esta larga lista se ha venido a sumar, como no podía ser de otra m
El sábado pasado se cumplieron dos años de la invasión de Ucrania perpetrada por el ejército ruso, un acontecimiento que aún sigue marcando la actualidad informativa a nivel global e influyendo considerablemente en el ámbito político de regiones más o menos distantes de aquel conflicto bélico, principalmente en la Unión Europea y Estados Unidos. Lo que Vladimir Putin previó en un principio como una "guerra relámpago", en la que los invasores supuestamente derrocarían al presidente Zelenski y tomarían Kiev con rapidez y facilidad, terminó transformándose, poco a poco, en un conflicto estancado que se asemeja, a día de hoy, a una enconada lucha de trincheras. Aun así, y a pesar de que ahora mismo el combate es prácticamente cuerpo a cuerpo, el ejército ruso parece estar avanzando sigilosamente y consiguiendo pírricas victorias en la región del Dombás.
Aquello, por supuesto, ha encendido las alarmas en el continente europeo. Muchos líderes, tanto en Bruselas como en los países colindantes con el conflicto (sobre todo en Polonia y los países bálticos), temen que una victoria final de Rusia sobre Ucrania brinde ímpetu a Vladimir Putin y le anime a proseguir con sus agresivos planes expan
Charles Darwin, el mítico explorador y naturalista inglés, marcó un antes y un después en la historia de la ciencia. Su célebre libro, El Origen de las Especies, publicado en 1859, sacudió los cimientos no sólo de diversas especialidades científicas, sino también de la teología. Si bien Darwin no fue el primero en postular que el homo sapiens, al igual que todas las demás especies, había experimentado ininterrumpidos cambios morfológicos a lo largo de extensos períodos de tiempo, sí tuvo el mérito de difundir y popularizar por todo el planeta la teoría de la evolución producida por medio de la selección natural.
No es de extrañar, por tanto, que el trabajo de Darwin continúe generando hoy en día un enorme entusiasmo entre muchos filósofos, científicos, investigadores e incluso artistas. Uno de estos últimos es el joven fotógrafo argentino Nicolás Marín Benítez, quien en noviembre del 2023 fue distinguido con el preciado galardón del "Mejor Fotógrafo Ambiental del Año". El premio fue otorgado por la Chartered Institution of Water and Environmental Management, en la categoría "Recuperando la naturaleza". Ese interés por la preservación del medio ambiente llevó a Nicolás Marín a unirse
El coleccionismo está viviendo hoy en día una época dorada. Hemos presenciado las ventas más extravagantes en las casas de subastas durante los últimos años, desde un pelo de Napoleón hasta uno de los míticos sombreros que solía usar Michael Jackson sobre el escenario, pasando también por la primera guitarra de Slash, guitarrista de la banda Guns N' Roses, o el piano que Freddie Mercury tenía en su casa. Prácticamente cualquier objeto vale para colmar de felicidad a algún acaudalado coleccionista, o para que algún astuto inversor vea la oportunidad de obtener en el futuro aún mayor dinero. Quizá nada iguale en singularidad al chicle usado por sir Álex Ferguson durante su último partido como entrenador del Manchester United, pieza única que alcanzó en el 2013 la astronómica cifra de casi 500.000 dólares. Sin embargo, una simple servilleta relacionada con el futbolista Lionel Messi ya está también en camino de ingresar en la lista de las mayores excentricidades presenciadas en una sesión de subasta.
Viajemos atrás en el tiempo: estamos en diciembre del 2000. Un jovencísimo Messi de apenas 13 años se encuentra junto a su padre, quien también ejerce de agente deportivo, en la ciudad de
Desde cierto tiempo para acá se han puesto bastante de moda las películas que abordan las vicisitudes, triunfos y fracasos de algunas superestrellas de la industria musical. Hace poco más de un lustro, tuvo un gran impacto en la taquilla Bohemian Rhapsody, una película que se adentraba en la agitada vida de Freddie Mercury, líder de la mítica banda Queen. Luego, siguieron otros grandes éxitos comerciales como Rocket Man, sobre la también convulsa existencia de Elton John y, más recientemente, One Love, film que se centra en la leyenda del reggae Bob Marley. Y los amantes de estos biopics musicales estábamos a la espera de que, finalmente, se hiciera una película sobre la más grande (al menos en términos de fama mundial) de todas las bandas del siglo XX: los Beatles.
Nuestras plegarias han sido escuchadas. El sueño se hará realidad. El prestigioso cineasta británico Sam Mendes, director de aclamadas películas como American Beauty, Revolutionary Road y 1917, anunció que se pondrá al frente del proyecto más ambicioso de su carrera: llevar a la pantalla la historia de los Fab Four de Liverpool. Y además lo hará a través de cuatro películas, una por cada miembro de la agrupación: John Le