Pero vamos a empezar, si les parece, por la victoria de Nayib Bukele en El Salvador…
Nayib Bukele ha sido reelegido presidente de El Salvador y lo ha hecho, además, con una mayoría aplastante: el 85% de los votos. Su triunfo arrollador se ha cimentado en su política de mano dura contra las maras, erosionando gravemente el estado de derecho. Ahora, la reelección de Bukele siembra muchas dudas sobre el futuro democrático del país más pequeño de Centroamérica.
La democracia es mucho más que acudir a las urnas. Votar, se vota hasta en dictaduras como la cubana. Una democracia plena tiene que respetar las leyes y las instituciones, cumplir con la separación de poderes y blindar los derechos de los ciudadanos. Algo que no ha hecho Bukele en su primer mandato. De hecho, Bukele gobernará cinco años más porque ha incumplido de manera flagrante la constitución. La Carta Magna prohíbe literalmente la reelección del presidente. Lo hace en el artículo 154, que fija la duración del periodo presidencial en cinco años “sin que la persona que haya ejercido la Presidencia pueda continuar en sus funciones ni un día más”. El último presidente en ser reelegido fue Maximiliano Hernández Martínez, el dictador que gobernó El Salvador entre 1933 y 1944.
Bukele ha podido presentarse por segun
Uno de los rasgos definitorios de las dictaduras es que impiden el libre ejercicio de la participación política. Vladimir Putin, en Rusia, hizo todo lo posible para que Alexei Navalny no pudiera concurrir nunca a unas elecciones libres y limpias. En Nicaragua, en 2021, Daniel Ortega metió en la cárcel a los cinco candidatos que le disputaban la presidencia. Estos regímenes están constituidos formalmente como democracias parlamentarias, pero son en realidad autocracias que rinden culto al líder y cercenan los derechos políticos y civiles de la sociedad.
En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro llegó al Palacio de Miraflores hace una década, tras el fallecimiento de Hugo Chávez, quien gobernó el país de 1999 a 2013. Desde entonces, su fuerza política, el Partido Socialista Unificado de Venezuela, ha infiltrado la justicia, el parlamento, los cuerpos de seguridad y los medios de comunicación, acabando de facto con la separación de poderes. El Índice de la Democracia del semanario The Economist califica a Venezuela de régimen autoritario y lo coloca en el puesto 147 de su clasificación mundial, el peor de toda América Latina, por detrás incluso de países como Haití, Cuba y Nicaragua.
V
Chita Rivera fue mucho más que una actriz de teatro musical. Su fuerza y su carisma la convirtieron en un ícono para las mujeres latinas de Estados Unidos. Su muerte, a los 91 años, ha conmocionado a todo el país. Newsweek la describió como “la mejor bailarina de teatro de todos los tiempos”. Estoy de acuerdo: Chita Rivera no sólo cantaba y bailaba como nadie, sino que entraba en comunión con el público. “Es la comunicación, eso es de lo que va el teatro”, solía decir.
Rivera, de ascendencia puertorriqueña, empezó su carrera en el Nueva York de los años 50. La América de entonces era muy distinta a la de hoy. La segregación racial era aún una realidad y no era nada fácil para una mujer latina hacerse un hueco en Broadway. Ella lo logró con esfuerzo, talento y audacia. Las reseñas de la época se rindieron ante su energía sobrecogedora. Su consagración llegó en 1957, cuando interpretó el personaje de Anita en West Side Story, una obra que ha marcado a varias generaciones y que se conoce en América Latina bajo el título Amor sin Barreras. West Side Story recrea el mito de Romeo y Julieta a través de una guerra de pandillas en los barrios bajos de Nueva York: los Sharks, de origen puert
La semana pasada, miles de agricultores plantaron sus tractores ante las sedes de las instituciones europeas para denunciar la situación límite en la que se encuentran. Las explotaciones agrarias se están viendo afectadas por la carestía del combustible y de los fertilizantes, por la competencia de los agricultores de otras zonas del mundo, y por una normativa medioambiental cada vez más exigente.
Las protestas no sólo han tenido lugar en Bruselas, sino que se han reproducido en muchos países de la geografía comunitaria, desde España a Grecia, pasando por Francia, Portugal, Polonia, Alemania o Rumanía. Los agricultores exigen a la UE medidas urgentes para aliviar sus cuentas de resultados. Piden, por ejemplo, que se implementen, de forma obligatoria, las ‘cláusulas espejo', para que los productos agrícolas extracomunitarios, como las hortalizas marroquíes o el cereal ucraniano, cumplan con los mismos requisitos normativos que los europeos. Reclaman, también, que no se ratifique el acuerdo comercial con Mercosur, para que no entren en el mercado único los productos agrícolas de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, más baratos y con estándares medioambientales más bajos. Lo
El primer ministro británico, Rishi Sunak, ha propuesto elevar de forma gradual la edad legal para poder consumir tabaco, que en la actualidad, en el Reino Unido, es de 18 años. En 2027, será de 19 años; en 2028, de 20… y así sucesivamente. Eso significa que los ingleses menores de 14 años nunca podrán fumar legalmente en su país. La ley promovida por el gobierno británico será de aplicación sólo en Inglaterra y tiene como objetivo atajar el grave problema de salud pública que representa el tabaco. Quienes defienden la libertad del individuo para fumar, deberían saber que el consumo de cigarrillos le cuesta cada año a la economía británica 20.000 millones de libras. Un dinero que pagan todos los contribuyentes.
La medida propuesta por Sunak es valiente y audaz. No castiga específicamente a los 6 millones y medio de fumadores que hay en el Reino Unido, pero sí protege a las generaciones futuras de este hábito insano. Siempre he creído que uno de los deberes fundamentales de los poderes públicos es cuidar de la salud de sus ciudadanos. En los últimos años, el gobierno británico ha establecido muchos límites al consumo de tabaco. Desde 2003, se han introducido alertas sanitarias en los