Tras las elecciones presidenciales, claramente fraudulentas, realizadas hace ya más de dos meses, el movimiento opositor venezolano sólo ha experimentado amarguras y decepciones. Este movimiento, el cual representa aproximadamente a dos terceras partes de la población venezolana, ha visto cómo sus esperanzas de cambio se iban desvaneciendo poco a poco. La desmotivación está ganando terreno entre los ciudadanos, al mismo ritmo con que el régimen chavista ha ido intensificando la represión política. Esta represión ha llegado a tal punto que el legítimo ganador de las elecciones, Edmundo González, se vio obligado a huir del país y solicitar asilo político en España. Además, poco a poco la opinión pública internacional ha ido perdiendo interés en la crisis venezolana. Ello se debe a que los graves conflictos bélicos que azotan diversas partes del planeta, sumados a la agitada carrera presidencial en Estados Unidos, están acaparando toda la atención de los medios de comunicación.
Por fortuna, hay quienes persisten en recordar la dramática situación que se está viviendo en Venezuela. Es el caso de los miembros del Consejo de Europa, una entidad que ha decidido otorgar el premio "Václav H
Tras llevar mucho tiempo alardeando de haber conseguido controlar la inflación y haber puesto al país en la senda del crecimiento, Javier Milei finalmente se ha dado de bruces con la cruda realidad. Diez meses después de su toma de posesión como máximo mandatario de Argentina, los datos oficiales relacionados con el incremento de la pobreza le han estallado en la cara. Las estadísticas son simplemente demoledoras: según los datos publicados el pasado 26 de septiembre por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en torno a 5,5 millones de argentinos han caído en la pobreza a lo largo de los primeros seis meses de este año. Estos "nuevos pobres" se suman así a los casi 20 millones de ciudadanos que ya vivían en condiciones de pobreza. Estamos hablando, por tanto, de más de 25 millones de argentinos que no cuentan con los ingresos suficientes para acceder, mes a mes, a la canasta básica de alimentos. Esto quiere decir que más de la mitad de la población, concretamente el 52,9%, vive con graves dificultades económicas. Y es que en apenas seis meses el índice oficial de pobreza se ha disparado once puntos porcentuales.
No cabe duda de que las agresivas políticas de recortes presu
Finalmente se ha iniciado una nueva etapa en México. El pasado 1 de octubre, Claudia Sheinbaum tomó posesión como la primera mujer presidenta de aquel país. Se abre, por tanto, una nueva era política en un país que siempre había estado gobernado por hombres y donde el machismo ha campado (y lo sigue haciendo) a sus anchas. Es por ello que Sheinbaum ha querido incidir, durante su discurso de investidura, especialmente en este aspecto: "Es tiempo de transformación y es tiempo de mujeres... Por primera vez llegamos las mujeres a conducir los destinos de nuestra hermosa nación. Y digo llegamos, porque no llego sola, llegamos todas", ha afirmado con contundencia durante la ceremonia de toma de posesión, celebrada en la Cámara de Diputados del Congreso mexicano.
Con estas emotivas palabras, la nueva presidenta ha querido dejar claro que uno de sus mayores retos, a lo largo de los próximos seis años, será intentar mitigar las grandes desigualdades que persisten en México en función del sexo, así como encarar la terrible violencia de género que cada año acaba con la vida de miles de mujeres.
Pero aquel no será, por supuesto, el único reto que la presidenta deberá afrontar. Hay muchos más, ta
El partido laborista británico, liderado por Keir Starmer, arrasó en las últimas elecciones generales, celebradas el pasado 4 de julio. Los laboristas consiguieron una mayoría histórica en la Cámara de los Comunes, obteniendo nada menos que 412 diputados de un total de 650. Sin embargo, aquel holgado triunfo se debió mucho más a los errores del partido conservador que a las virtudes del laborismo. Los tories, a raíz del enorme e innecesario embrollo del Brexit, se hicieron un lento harakiri político. A partir del 2016, año en que se llevó a cabo el referéndum que decretó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, se sucedieron, uno tras otro, varios primeros ministros que fueron hundiendo la reputación del partido. Tras David Cameron, vinieron Theresa May, Boris Johnson, Elizabeth Truss y Rishi Sunak. Una sucesión de personajes pintorescos que se detuvo, finalmente, con la llegada, hace tres meses, del laborismo al poder.
De modo que no fue precisamente la popularidad lo que encumbró a Starmer como primer ministro. De hecho, su índice de aprobación, a principios de agosto, era de un comedido 38%. Pero lo más asombroso es que, apenas dos meses más tarde, ese porcentaje se ha derr
La mayoría de nosotros llevamos muchos años reciclando los desechos plásticos. Somos conscientes de que estos residuos están invadiendo todos los rincones del planeta y contaminando los océanos. Es por ello que millones de ciudadanos, con la mejor intención del mundo, nos hemos dado a la tarea de depositar estos productos desechables en los contenedores correspondientes, con la esperanza de que sean reutilizados.
Pero de lo que no somos conscientes es de que esas esperanzas son bastante ingenuas. Y es que las grandes compañías petroleras, las mismas que fabrican estos productos derivados de los hidrocarburos, se han encargado de inocular esa vana esperanza en nuestras mentes. Estas empresas, a sabiendas de que el reciclaje nunca ha sido la solución, no han cesado, año tras año, en aumentar la fabricación de productos plásticos. Y al mismo tiempo nos han convencido, a través de engañosas campañas publicitarias, de que todos estamos contribuyendo a salvar el planeta a través del reciclaje. Crimen perfecto. Pero lo cierto es que la inmensa mayoría del plástico va a parar a los vertederos de todo el planeta, a los océanos y a las muy contaminantes plantas incineradoras.
Un informe, publi