Pero vamos a empezar, si les parece bien, por cómo se presenta el año 2025 que acabamos de estrenar…
Es imposible predecir qué va a pasar en 2025, pero todo apunta a que será un año complicado. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, que se hará realidad el 20 de enero, supondrá un terremoto en las relaciones internacionales. El presidente electo, que durante la campaña prometió lograr la paz en Ucrania en tan solo 24 horas, con toda probabilidad retirará el apoyo militar y financiero de Washington a Kiev forzando a Zelenski a sentarse en la mesa de negociación con Putin y acordar una paz injusta. La llegada de Trump a la presidencia también supondrá un reajuste de los equilibrios de poder en Oriente Medio. Su apoyo inquebrantable a Israel y sus renovadas alianzas con las monarquías árabes del Golfo enterrarán, casi de forma definitiva, la causa palestina. Los ayatolás de Irán, debilitados tras la deposición de Al-Assad en Siria y las derrotas de Hezbollah en el Líbano y de Hamás en Gaza, se replegarán sobre sí mismos para preservar su régimen y evitar su propia caída.
En 2025, veremos también cambios importantes desde el punto de vista económico. Donald Trump ha anunciado su intención de imponer gravosos aranceles a México, Canadá y China, y posiblemente también a la Unión
La astraxafisis es una enfermedad que afecta a las extremidades de las aves, impidiéndoles volar e incluso desplazarse por tierra. Es una patología que ha inspirado la metáfora del “pato cojo”, con la que el mundo de la política describe a los presidentes salientes, despojados de su poder real y sin apenas margen de maniobra para impulsar medidas o proyectos de largo alcance. En Estados Unidos, sin embargo, el presidente saliente disfruta de todos sus poderes y prerrogativas hasta el último día de su mandato y Joe Biden los está aprovechando para tomar algunas decisiones controvertidas, incluida la de indultar a su hijo Hunter.
La última polémica ha surgido a propósito de la decisión de Biden de conmutar las sentencias de 37 de las 40 personas condenadas a muerte a nivel federal. La medida es coherente con la línea que ha mantenido Biden en los últimos cuatro años, ya que cuando inició su mandato, en enero de 2021, se impuso una moratoria a las ejecuciones federales. La Casa Blanca ha explicado que todas las sentencias conmutadas se reclasificarán y se convertirán en cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Donald Trump no podrá revertirlas. Sólo tres personas han q
El Canal de Panamá es una de las mayores obras de ingeniería de la humanidad. Fue inaugurado por Estados Unidos en 1914 para permitir el tránsito de barcos entre los océanos Atlántico y Pacífico a través de un complejo sistema de esclusas y vías acuáticas. Antes de la entrada en servicio del Canal de Panamá, la única forma de cruzar de un océano a otro era doblando el Cabo de Hornos, realizando una larga y peligrosa travesía por los mares australes. En 1977, el presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, y el jefe de Gobierno de Panamá, Omar Torrijos, acordaron que Washington devolvería a Panamá la soberanía completa del Canal el 31 de diciembre de 1999. Desde entonces, han pasado 25 años.
Las tarifas que Panamá cobra a los barcos que transitan por el Canal se han convertido en la mayor fuente de ingresos del país. Estas tarifas se establecen de manera pública y en audiencia abierta, considerando las condiciones del mercado, la competencia internacional, los costos operativos y las necesidades de mantenimiento y modernización de la vía interoceánica. A Donald Trump, estas tarifas le parecen “exorbitantes” y ha amenazado a Panamá con recuperar el control del Canal si no las baja. El
Muchas personas creen que la esclavitud es cosa del pasado, pero nada más lejos de la realidad. Según la Organización Internacional del Trabajo, más de 50 millones de personas en todo el mundo sobreviven hoy bajo condiciones de “esclavitud moderna”. De hecho, el trabajo forzoso y los matrimonios forzados han aumentado significativamente en los últimos años. Una llamada de atención para todos aquellos que creen que los derechos conquistados no se pueden volver a perder.
El último ejemplo lo hemos visto en Brasil. Las autoridades locales han rescatado a 163 trabajadores chinos empleados en la construcción de una fábrica del gigante de automóviles eléctricos chino BYD, en el estado de Bahía. El Ministerio Público del Trabajo denunció que los obreros trabajaban en una alarmante situación de precariedad, en condiciones degradantes. En uno de los alojamientos, “los trabajadores dormían en camas sin colchones y no tenían armarios para guardar sus efectos personales, que estaban mezclados con la comida”. En los barracones había sólo un baño para cada 31 trabajadores, a los que la empresa obligaba a levantarse a las cuatro de la madrugada para enfrentarse a una jornada maratoniana de traba