"La historia la escriben los vencedores", decía George Orwell. Y yo me atrevería a añadir: "....y también la reescriben". Es decir, quienes han alcanzado el poder tienen la posibilidad de manipular la historia ya establecida. Sobre todo a través de la selección de elementos o acontecimientos. O más bien gracias a la omisión o eliminación de ciertas verdades incómodas.
Es lo que está haciendo, sin el menor pudor ni escrúpulo, el presidente argentino en relación al oscuro período de la última dictadura argentina, la cual gobernó con puño de hierro entre 1976 y 1983. Lo menos que se puede decir es que Javier Milei siempre se ha mostrado muy tibio al respecto. El líder ultraderechista jamás ha expresado ningún tipo de conmiseración hacia las miles de víctimas, la gran mayoría dirigentes y simpatizantes izquierdistas, que perecieron a manos de sus captores. Más bien todo lo contrario: no sólo ha restado importancia a los numerosos crímenes relacionados con la dictadura, sino que incluso está intentando ocultarlos. En otras palabras, desea borrar la memoria de lo acontecido.
Ya el año pasado dio varios pasos en ese sentido, al eliminar los fondos públicos destinados tanto a esclarecer los
La industria del turismo puede ser un arma de doble filo. En ciertas circunstancias puede sacar del letargo económico a una ciudad, una región o incluso a todo un país. En otros contextos, y debido a la saturación provocada por la avalancha de visitantes, es capaz de ocasionar la huida de muchos residentes y el incremento del proceso de gentrificación. O peor aún: puede incluso provocar terribles daños medioambientales.
Algunos aspectos, pertenecientes a las dos caras de la moneda, se pueden apreciar hoy en día en Costa Rica. Y es que el modelo turístico del pequeño país centroamericano está en riesgo de "morir de éxito", tal como ya ha ocurrido en otros lugares del mundo (me viene ahora mismo a la mente la sobresaturada ciudad de Venecia, quizá el caso más paradigmático de todos). En Costa Rica viven en torno a medio millón de especies animales y vegetales. Tal exuberancia ocasiona, lógicamente, que millones de amantes de la naturaleza deseen visitar este pequeño espacio del mapa. Y las consecuencias ya son claramente visibles.
Así es: el modelo de "turismo sostenible" costarricense se encuentra en grave peligro. Dicho modelo, estrechamente vinculado a las políticas medioambiental
Algo que me ha llamado bastante la atención en los últimos meses ha sido la notable transformación de Mark Zuckerberg, el multimillonario dueño de Facebook, Instagram y WhatsApp. Es una transformación llamativa, que incluso se refleja en su apariencia externa. Si Zuckerberg antes era un individuo bastante discreto y con pinta de nerd, ahora parece haberse soltado de cualquier atadura. Se ha dejado crecer el cabello, el cual ahora luce rebeldemente rizado, está usando relojes de lujo, ropa de marcas exclusivas e incluso se ha colocado alrededor del cuello gruesos collares de cantante de rap. Es el nuevo Zuckerberg "liberado". Pero... ¿liberado de qué?
Pues yo diría que se ha liberado, principalmente, de las amarras de las responsabilidades éticas y sociales. Porque su verdadera transformación, de la cual su osado aspecto externo es tan solo un reflejo, ha sido en el plano moral. Y también político.
Me explico: a principios del 2021, poco después del vergonzoso asalto al Capitolio, Zuckerberg tomó la decisión de suspender las cuentas de Donald Trump en Facebook e Instagram. También acató las exigencias de la administración Biden para combatir la desinformación a través de las redes. P
Si hay algo que caracteriza a Jorge Bergoglio, mejor conocido como el Papa Francisco, es su locuacidad. Y es precisamente esa facundia lo que le ha acarreado un sinfín de críticas y conflictos, principalmente en el mismo interior de la curia romana. Son muchos los cardenales, obispos y arzobispos a quienes les disgusta que el Papa Francisco sea uno de esos líderes que se conocen como "un verso suelto". Es decir, una persona que siempre dice lo que piensa. Y ya sabemos que expresar lo que uno guarda en el corazón, sobre todo dentro de la iglesia católica, puede crear muchos enemigos.
Esa locuacidad no se limita a los discursos, sino que también se extiende a los numerosos libros que Bergoglio ha escrito. Su última y más reciente publicación es, probablemente, la más interesante y provocativa de todas. Se trata de una autobiografía, la cual, y aunque pueda sonar algo obvio y redundante, posee, según quienes ya la han leído, un tono bastante íntimo y personal.
El título del libro es Esperanza. En él, el Papa Francisco, nacido hace 88 años en Buenos Aires, hace un repaso de los momentos que dejaron una huella indeleble en su memoria. Por ejemplo, describe las tribulaciones que experiment
Quien haya visitado Puerto Rico se habrá dado cuenta de que toda clase de sabores impregnan el ambiente. Y no me refiero únicamente a la deliciosa comida caribeña, sino también, y sobre todo, al rico sabor que se desprende de los ritmos bailables. Pareciera que todo puertorriqueño hubiese aprendido a mover las caderas desde la cuna. No es casual, por ejemplo, que en la gestación del género musical de la salsa, ese ritmo contagioso que ha puesto a mover los cuerpos de millones de latinoamericanos en las últimas décadas, hayan participado un buen puñado de artistas con orígenes puertorriqueños. Sin la valiosa contribución de los legendarios Tito Puente, Ray Barretto, Willie Colón y Héctor Lavoe, allá en la Nueva York de finales de los 60 y principios de los 70, habría sido difícil imaginar el nacimiento de ese ardiente y excepcional ritmo, el más popular de todos los que han surgido hasta ahora en América Latina. Incluyendo al reguetón.
Y ya que hemos mencionado al reguetón, tampoco es casual que muchos de los máximos exponentes de este otro ritmo bailable sean también puertorriqueños, tales como Daddy Yankee, Bad Bunny y Rauw Alejandro. Y es que hay muchas conexiones entre el reguetó