Hoy iniciaremos nuestro recorrido prestando atención a una nueva estrategia política puesta en marcha por Javier Milei, relacionada con las islas Malvinas. Y es que el presidente argentino ha desempolvado un viejo eslogan bélico que, según sus planes, podría brindarle réditos electorales.
A continuación, abordaremos un enrevesado caso judicial que tiene como principal protagonista a un cuadro, expoliado por los nazis y hallado en Argentina, que finalmente será devuelto a su legítima heredera.
También tendremos ocasión de analizar el reciente y arrollador triunfo electoral del partido ultraderechista Alternativa para Alemania. Una apabullante victoria regional que ha puesto muy nerviosa a mucha gente en todo el continente europeo.
Y, ya para finalizar, analizaremos el estado físico actual de Novak Djokovic, la gran leyenda serbia del tenis que, por desgracia, no está pasando por su mejor momento.
Los invito a todos a acompañarme...
Cada vez que algún líder mundial agita la bandera del nacionalismo y hace sonar los tambores de guerra cuando su popularidad está en peligro, me llegan a la cabeza las imágenes de la película Wag the Dog. Esta estupenda cinta, estrenada en 1997, narra el modo en que un importante asesor de la Casa Blanca, ante la necesidad de desviar la atención en torno a un escándalo sexual que involucra al presidente estadounidense, urde una guerra ficticia en contra de Albania. Y es que, cuando las cosas no le van demasiado bien al máximo dirigente de un país, no hay mejor manera de crear una cortina de humo que exaltando los sentimientos patrióticos de la población.
En el caso de Argentina, esa cortina de humo suele tener un nombre específico: "islas Malvinas". Dicho archipiélago, próximo a la provincia argentina de Tierra del Fuego, ha estado ocupado por el Reino Unido de forma prácticamente ininterrumpida desde 1833. Argentina, a partir de entonces, ha exigido la soberanía de ese territorio insular. Pero solo en una ocasión ha estallado un conflicto bélico entre ambos países. Fue en 1982, cuando los principales líderes de la dictadura que por aquel entonces gobernaba Argentina ordenaron al ej
El gobierno de la Alemania hitleriana fue, como todos bien sabemos, un régimen sanguinario y criminal. Toda clase de fechorías, desde las más comunes y corrientes hasta las más horrendas e inimaginables, fueron cometidas durante aquel espantoso período. El expolio de miles de obras de arte, muchas de ellas pertenecientes a familias judías acaudaladas, quizá no figure entre los crímenes más perversos. Sin embargo, sus consecuencias siguen perdurando en el tiempo, causando, hasta el día de hoy, un profundo dolor a los descendientes de las víctimas.
Y es que continúan apareciendo, incluso ocho décadas después de la derrota del nazismo, piezas artísticas cargadas de historia y de un profundo valor afectivo para sus legítimos herederos. Una de ellas —un lienzo titulado Retrato de la condesa Colleoni— fue identificada, por pura casualidad, en Argentina el año pasado. La obra, pintada en el siglo XVIII por el artista italiano Giuseppe Ghislandi, formaba parte de las más de 1.000 obras de arte que, tras la invasión nazi de los Países Bajos, fueron saqueadas de la colección del comerciante de arte judío Jacques Goudstikker. El renombrado marchante falleció en un trágico accidente de barco, e
Todos los pronósticos electorales elaborados en las semanas previas fueron, desafortunadamente, bastante aproximados: Alternativa para Alemania (AfD), el partido de extrema derecha alemán que no ha cesado de ganar adeptos en los últimos años, arrasó en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt del pasado 6 de septiembre. Ese día, el partido ultra obtuvo el 44% de los votos, quedándose a apenas tres escaños de la mayoría absoluta. El segundo lugar fue para los democristianos de CDU, quienes quedaron, con el 17% de las papeletas, a muchísima distancia de los ganadores.
Se trata de un resultado histórico que demuestra el salto, tanto cuantitativo como cualitativo, que ha dado recientemente la organización extremista. Hasta ahora, ese partido, pese a convertirse en la segunda fuerza en las elecciones federales del año pasado, solo había logrado conquistar cuatro alcaldías en todo el país. Ahora está a un paso de gobernar por primera vez un estado federado alemán. Tan solo necesita cosechar, a lo largo de las próximas semanas, esos tres apoyos parlamentarios para alcanzar la mayoría absoluta. Tal triunfo histórico podría ser tan solo el primero de una larga lista, por lo que muchos ya
Dicen que quienes trabajan en aquello que aman son unos grandes afortunados. También hay quienes opinan que eso ni siquiera debería ser considerado como un "trabajo", sino una actividad —remunerada, eso sí— que se realiza por puro placer. En cualquier caso, es comprensible que quienes disfrutan intensamente con su profesión eviten a toda costa, o al menos prorroguen lo más posible, la jubilación. Y entre tales privilegiados, posiblemente sean los deportistas quienes más lamenten el retiro forzoso. La razón es obvia: la gran mayoría de ellos debe retirarse de las competiciones de primer nivel siendo aún joven. Y por delante quedan muchísimos años en los que nunca más volverán a experimentar los placenteros chutes de adrenalina que traen consigo los grandes enfrentamientos deportivos. No es de extrañar, por tanto, que estemos ya bastante acostumbrados a los emotivos actos de despedida de los héroes del deporte, en los que el renunciante dice públicamente adiós entre lágrimas de pena.
Y si hay alguien en estos momentos que se está resistiendo con uñas y dientes a la despedida final, ese es sin ninguna duda Novak Djokovic. El tenista serbio, quien cumplirá 40 años la próxima primavera,