El Partido Demócrata presenta batalla a Donald Trump
Más de un año después de haber sufrido la sorpresiva y, sobre todo, muy dolorosa derrota en las elecciones presidenciales del 2016, el Partido Demócrata finalmente parece haber salido del estado catatónico en que se encontraba y ha comenzado a ponerse las pilas. Tras pasarse largos e inútiles meses limpiándose las heridas y preguntándose con perplejidad“¿Qué fue lo que ocurrió?”, los principales líderes demócratas por fin se encuentran en posición de hacer lo que muchos de sus críticos llevan tiempo recomendando: mostrar los dientes y plantarle cara a Donald Trump. O, en otras palabras, hacer lo que los miembros del Partido Republicano llevan décadas haciendo: dar batalla.
Corea del Norte anuncia el fin de las pruebas nucleares
Tras varios meses en los que los dirigentes de Estados Unidos y Corea del norte han elevado la tensión hasta niveles nunca antes vistos, finalmente Kim Jong-un parece haber cedido ante la presión internacional. El pasado 21 de abril, el dictador norcoreano anunció públicamente su intención de dar por acabadas las pruebas nucleares que llevaba escenificando desde hacía años. El equipo de Donald Trump no ha tardado en querer apuntarse ante sus seguidores el mérito por la claudicación norcoreana, como si de alguna manera los enloquecidos y ofensivos tuits del presidente estadounidense hubiesen podido hacer alguna mella en la estrategia de Kim Jong-un. Lo cierto es que diversos factores han empujado al dirigente norcoreano a hacer un anuncio que ha dejado a más de uno boquiabierto. En primer lugar, China finalmente ha dejado de brindar su apoyo político a Corea del Norte. Aquello se ha traducido en una disminución radical del comercio entre ambos países, lo cual, en la práctica, representaba la única fuente de ingresos de la dictadura. Por otra parte, se han producido tímidos acercamientos entre las dos Coreas. Una especie de “teléfono rojo” se acaba de instalar entre los gobiernos sur
Días de ira en Nicaragua
Una violencia descontrolada se ha extendido por toda Nicaragua. Desde el pasado 18 de abril el territorio nicaragüense, y en especial su capital Managua, se ha convertido en un peligroso polvorín. La violencia desatada, que ha alcanzado unos niveles que no se recordaban en décadas, ha dejado al menos treinta víctimas mortales, así como infinidad de destrozos a causa de los saqueos indiscriminados.
La mecha que ha encendido la pólvora fue la controvertida decisión del presidente Daniel Ortega, un exguerrillero del movimiento ultraizquierdista “sandinista”, de aumentar las contribuciones sociales por parte de los trabajadores y las empresas privadas, así como recortar las pensiones en un 5%. Miles de ciudadanos enardecidos no han dudado en salir a las calles para expresar su indignación, sobre todo tomando en cuenta que es la corrupción descarada del gobierno, asentado desde hace ya 11 años gracias a las maniobras autoritarias y antidemocráticas de Daniel Ortega, la principal causante de que las arcas públicas se encuentran prácticamente vacías. Pero no se trata tan sólo de la corrupción endémica. También hay que tomar en cuenta la terrible crisis por la que está atravesando Venezuela
Comienza una nueva era en Cuba... ¿o no?
Finalmente, tras casi sesenta años ininterrumpidos de dictadura, el apellido Castro dejará de estar al mando directo de la longeva revolución cubana. Raúl Castro se retira del poder supremo tras haber asumido la jefatura del país, hace ya doce años, al enfermar su hermano mayor, el legendario Fidel. A partir de ahora, los ciudadanos cubanos deberán acostumbrarse a que las riendas las lleve un dirigente político hasta este momento prácticamente desconocido. Muchos tendrán que aprender un nuevo nombre nunca antes escuchado: Miguel Díaz-Canel.
Sin embargo, son muy pocos los habitantes de la isla caribeña que albergan alguna esperanza, aunque sea pequeña, de que aquel cambio de apellidos suponga alguna modificación real en las condiciones de vida a las que llevan demasiado tiempo acostumbrados. Todo lo contrario. El mismo día de su toma de posesión, el pasado 19 de abril, el flamante nuevo líder echó tierra sobre cualquier expectativa que algún ingenuo atesorase. “Seremos fieles al legado del líder histórico de la revolución”, fueron las firmes palabras de Díaz-Canel al referirse a la figura de Fidel Castro, fallecido en 2016. Si alguien pensaba que a partir de ahora podría iniciarse u
Chile modifica su ley migratoria sin renunciar a la hospitalidad
La terrible situación económica y política que está viviendo Venezuela hace ya mucho tiempo dejó de ser calificada, a ojos de los demás gobernantes latinoamericanos, como un mero “asunto interno” y ha pasado a encabezar las agendas en cada reunión regional. Prueba de ello fue la importancia que se le asignó al tema “Venezuela” durante la última Cumbre de las Américas, celebrada en Lima hace tan sólo dos semanas. Y es que la grave crisis, ya de tintes humanitarios, que atraviesa aquel país, está comenzando a afectar directamente a las naciones circundantes, en gran parte debido a las masas de migrantes venezolanos que abandonan su hogar no ya motivados por la búsqueda de un futuro mejor, sino espoleados por la simple ansia de supervivencia. Casualmente, la semana pasada me encontré viajando como turista por Colombia y Ecuador. En la frontera entre ambos países debí aguardar más de siete horas, a causa de la infinita fila de venezolanos que esperaban su turno para cruzar la frontera. Sería difícil describir mi asombro al encontrarme allí por donde pasase, en cualquier esquina de Bogotá, Medellín, Guayaquil o Quito, a centenares de venezolanos, cuyo simpático y cantarín acento me es m