Los hombres fuertes toman de nuevo el mando
Lo decía la semana pasada Barack Obama en otro de sus brillantes discursos, este último en memoria de Nelson Mandela por el centenario de su nacimiento: "Vivimos tiempos extraños e inciertos, en los que las noticias de cada día generan nuevos titulares confusos e inquietantes". Y un poco más adelante agregaba: "Ha aparecido una política del miedo, del resentimiento y la trinchera. De pronto está en ascenso la política del hombre fuerte, que conserva las elecciones y una pseudodemocracia, mientras que los que ocupan el poder tratan de socavar todas las instituciones y las normas que dotan de significado a la democracia". Difícilmente sería posible describir de manera más acertada y condensada el panorama político internacional en la actualidad. Lo estamos viendo por doquier: en diversas latitudes del globo se multiplican los líderes autoritarios que, haciendo valer un discurso mesiánico, debilitan las normas y las instituciones democráticas. Conocemos de memoria sus nombres: Trump, Putin, Erdogan, Orbán, Salvini, Maduro, Ortega, Castro, Duterte... La lista cada vez se hace más extensa, y en ella ha de ser incluido también, sin ninguna duda, el nombre del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
La peor semana de Donald Trump
La semana pasada ha sido, según la opinión unánime tanto de partidarios como de detractores de Donald Trump, la "semana más horrible" que el presidente ha protagonizado desde que asumió el cargo. Y, tomando en cuenta la gran cantidad de "semanas horribles" de las que Trump ha salido indemne hasta ahora, no cabe duda de que se trata de un récord muy difícil de batir.
Recapitulemos: Tras concluir una minigira europea en la que no ahorró en descalificativos en contra de sus aliados de la OTAN, Donald Trump se citó, el pasado 16 de julio, con su homólogo ruso en la capital de Finlandia. Tras más de dos horas de conversación privada sobre cuyo contenido no se tiene ningún dato, Donald Trump intervino en una rueda de prensa junto al que parece ser su mejor amigo de toda la vida: Vladimir Putin. Ante la perplejidad de los periodistas congregados, quienes interrogaron al presidente sobre la intervención rusa en las pasadas elecciones, Trump tuvo la desfachatez de brindar mayor credibilidad a las palabras de Putin que a sus propios servicios de inteligencia. Aquello, para muchos, fue la gota que colmó el vaso.
La ola de indignación se disparó de inmediato al otro lado del Atlántico. Varios
Cuba se prepara para admitir la
Rousseau fue uno de los primeros, a mediados del siglo XVIII, en apuntar su dedo acusador sobre la propiedad privada como responsable de todos los males de la sociedad. Según él, la primera persona a la que se le ocurrió cercar un terreno, y decir "¡Esto es mío!", inauguró toda una nueva era plagada de miseria e injusticia. Por alguna razón, Rousseau no se percató de que el afán de propiedad no es algo aprendido culturalmente, sino más bien connatural al ser humano. Y si alguien tiene alguna duda al respecto, pues que observe la pasión con la que los niños, desde muy temprana edad, defienden sus juguetes.
Más o menos por la misma época, Adam Smith, en su célebre libro "La Riqueza de las Naciones", argumentaba que la búsqueda del interés personal, representada en la acumulación de capital y propiedades, conllevaba al bienestar colectivo. En teoría, la suma de los egoísmos individuales desembocaba en la prosperidad comunal. Nacían así dos visiones contrapuestas que derivarían en sendos sistemas antagónicos: el comunismo y el capitalismo.
Me disculparán aquellos románticos que aún sienten nostalgia por las revoluciones socialistas, pero creo que la historia ha demostrado que, a pesar d
El gobierno mexicano se plantea legalizar las drogas
Se trata de un círculo vicioso. La cosa funciona más o menos así: el consumo de drogas aumenta cada año en Estados Unidos, y eso determina que también se incremente la oferta proveniente de los países productores. Aquello lleva a un lógico endurecimiento de las leyes estadounidenses en contra del narcotráfico, lo cual a su vez hace encarecer el producto final (la droga). Este encarecimiento, unido al aumento de la demanda, enriquece cada vez más a los diversos cárteles de la droga, los cuales luchan entre sí por hacerse con el control del mercado. Aquello, por supuesto, hace aumentar los niveles de violencia en los países latinoamericanos involucrados en la producción o el tránsito de la droga. Y, finalmente, esta violencia creciente obliga a miles de ciudadanos inocentes a intentar emigrar, año tras año, a los Estados Unidos en busca de un futuro mejor y más pacífico. Por desgracia, allí sólo les espera el rechazo por parte de unas autoridades que cada vez dan más muestras de racismo y xenofobia.
No debería ser tan difícil de entender. Pero lo es, sobre todo para el presidente de Estados Unidos, y también para muchos líderes latinoamericanos. Simplifiquemos aún más el razonamiento
Quino sale en defensa de Mafalda
Yo, al igual que millones de latinoamericanos, siempre he sido un fan incondicional de los cómics del humorista y dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado Tejón, mejor conocido como Quino. Desde que tengo uso de razón, me he divertido a lo grande con las salidas de tono de la pequeña e insumisa Mafalda, así como con los diversos libros de humor firmados por el autor. En ellos, Quino siempre ha logrado representar, haciendo uso de una agudísima inteligencia, las miserias y defectos de la especie humana, sin dejar por ello de arrancar al lector una sonrisa que a veces se transforma en una mueca de desconcierto. Recuerdo haberme entristecido muchísimo cuando, hará ya un par de años, me enteré a través de una entrevista que Quino, quien cumplió la semana pasada 86 años, se sentía profundamente frustrado por no poder dar continuidad a su trabajo. La pérdida de visión le imposibilitaba seguir ejerciendo la labor que más amaba en su vida. Con ello, nos dejaba a todos huérfanos de su humor y de su muy sensible inteligencia.
Hoy, quizá muy a su pesar, Quino ha vuelto a ser noticia. La sociedad argentina se halla en estos momentos sumida en una agria discusión en torno al aborto. Finalment