Un final de carrera de infarto
7 June 2017
Theresa May se está poniendo muy nerviosa, y no sólo a causa de los continuos atentados que están sembrando de pánico las ciudades de Inglaterra. Mañana, 8 de junio, se celebran unas elecciones generales que la propia May, sin ninguna necesidad de hacerlo, decidió adelantar. Y lo que en un principio parecía ser un camino de rosas para la líder de los conservadores, ahora, en la recta final de la campaña, se está convirtiendo en una cerrada pugna no apta para cardíacos.¿Por qué decidió Theresa May adelantar las elecciones si se encontraba cómoda en su cargo de Primera Ministra, aún quedaba bastante tiempo de legislatura, y sobre todo mantenía una amplia ventaja con respecto al principal contrincante, el partido laborista? Pues porque precisamente deseaba ampliar aún más aquella ventaja.
El gobierno británico comenzará a negociar el Brexit en Bruselas el próximo 19 de junio. Serán unas negociaciones duras y despiadadas. Con el fin de presentarse en Bruselas en una posición de fuerza y poder, Theresa May necesita mostrar ante la Unión Europea que cuenta con el amplio respaldo de la mayoría de sus ciudadanos. Por eso necesitaba ampliar aquella ventaja, sobre todo aprovechando