Un desarme contra reloj
7 June 2017
Juan Manuel Santos tiene prisa. El presidente de Colombia quiere cerrar cuanto antes el capítulo referido a la desmilitarización de las FARC, la organización insurgente que sembró con miles de víctimas, en su larga y sangrienta lucha contra el gobierno colombiano, inmensas zonas rurales del país. Tras la amarga derrota, el 2 de octubre del año pasado, en un referéndum en el que se pedía a la ciudadanía su parecer acerca del proceso de paz, Santos luego pudo legitimar aquella difícil negociación gracias a un fugaz acuerdo firmado en el Congreso. El presidente pareció pensar lo que muchos opinamos en estos momentos: “Visto lo que está pasando en el mundo, será mejor dejar de preguntarle a la gente”. En cualquier caso, aquel inmenso esfuerzo le valió el Premio Nobel de la Paz 2016.Aquel desastroso referéndum fue en realidad una lucha a muerte entre dos pesos pesados de la política colombiana. Santos tenía ante sí a su némesis político, el expresidente Álvaro Uribe, quien en todo momento ha batallado en contra de cualquier acuerdo de paz con las FARC. Uribe se oponía a que los principales líderes de la guerrilla gozaran de impunidad y, sobre todo, a que pudieran participar en la v