López Obrador intenta alejar a los fantasmas del pasado
13 June 2018
Pedro León Zapata, un célebre humorista venezolano, solía decir con fina ironía: "Por favor que se vaya Chávez, para poder volver a ser militante de izquierdas". Por desgracia, Zapata murió antes de que el comandante Chávez también saliera de escena. Aunque si Zapata aún estuviera entre nosotros, seguiría siendo testigo del terrible mal que Hugo Chávez le hizo a toda izquierda latinoamericana. Porque cuando algún político latinoamericano, autoproclamado de izquierdas, cuenta con alguna posibilidad de éxito en una contienda electoral, lo primero que harán sus más acérrimos contrincantes será calificarlo como un nuevo "Chávez". Y es que para muchos, hoy en día la izquierda latinoamericana es sinónimo de "chavismo". Ya lo vimos en Ecuador con Rafael Correa, y en Bolivia con Evo Morales, y con Lula en Brasil. Todos metidos en el mismo saco por sus máximos detractores. Y ahora estamos siendo testigos de algo muy similar en México.López Obrador, el candidato de la izquierda mexicana, ya tiene prácticamente la victoria en su bolsillo en las elecciones presidenciales del próximo 1 de julio. Las últimas encuestas, publicadas la semana pasada, lo sitúan con un apoyo del electorado cercano al