En la cuerda floja
13 June 2018
Nicolás Maduro hizo lo más sencillo: ganar las elecciones. Cuando eres un líder autoritario que cuenta con el control absoluto de todas las instituciones públicas, y además tienes la facultad de determinar quién puede presentarse como candidato y quién no, es bastante fácil ganar una convocatoria electoral. Eso fue lo que el aprendiz a dictador logró el pasado 20 de mayo. Pero ahora viene la parte más difícil: cómo mantenerse en el poder cuando prácticamente no se cuenta con ningún aliado internacional y las reservas de dinero se agotan con escalofriante velocidad.Nicolás Maduro se encuentra cada vez más acorralado. De hecho, ésa fue precisamente la razón por la que se dio prisa por convocar y ganar aquel simulacro de elecciones: sabe que su tiempo se está agotando. Las señales son claramente perceptibles y se multiplican con cada semana que pasa. El pasado 5 de junio, la Organización de Estados Americanos, OEA, celebró una reunión en la que declaraba ilegítimas las pasadas elecciones presidenciales en Venezuela. Con una amplísima mayoría de 19 votos a favor y solo 4 en contra, la OEA desconoce así la legitimidad de Nicolás Maduro como presidente. Y lo que es aún más notable: el do