| María: | ¿Te imaginas vivir en la antigua Babilonia y estar sujeto a la ley del ojo por ojo y diente por diente? |
| Jorge: | Pues me imagino que debe ser bastante efectiva para disuadir el crimen… ¡Pero qué barbarie! Me daría mucho miedo. |
| María: | A mí también. ¿Qué pasaría si te acusan de un crimen que no cometiste, pero nadie te cree? |
| Jorge: | Prefiero ni pensarlo. Supongo que tendría que ser muy cuidadoso de no hacer mala sangre con nadie. |
El origen de esta célebre frase es un antiquísimo proceso jurídico, conocido como “la ley del talión” que se ha practicado en diferentes sistemas legales alrededor del mundo por miles de años. La idea es muy simple, significa imponer un castigo igual al crimen cometido. Por ejemplo, en el código de Hammurabi de la antigua Babilonia, uno de conjuntos de leyes más antiguos que conocemos, dice que si un hombre quiebra el hueso de otro hombre, el mismo hueso será quebrado en el agresor.
Pero la frase exacta ojo por ojo, diente por diente aparece por primera vez en el libro Éxodo del Antiguo Testamento. Aquí también se usa para ilustrar la relación entre crimen y castigo; una idea que fue parte importante de los sistemas legales para los pueblos judíos y cristianos en la antigüedad. Aunque hoy la ley del talión ya no está vigente, su influencia perdura, en algunas culturas más que en otras. La controversial pena de muerte es un buen ejemplo de ojo por ojo, diente por diente.
Hoy la frase se usa para referirse genéricamente al concepto de la venganza. A menudo se abrevia y decimos solamente ojo por ojo para indicar que alguien debe sufrir alguna consecuencia por lo que han hecho. En inglés la frase es la misma: an eye for an eye, a tooth for a tooth.
Last year, days before the junior prom, Sabrina stole my date! So this year I’m going to do the same to her to see if she likes it. An eye for an eye and a tooth for a tooth.
Stop the violence! If we all keep demanding an eye for an eye, a tooth for a tooth, in the end we will all end up blind and toothless.
Under the law of an eye for an eye, a tooth for a tooth, if someone was hired to build a house and that house later collapsed, the builder’s own house would be demolished in the same way.
Pero la frase exacta ojo por ojo, diente por diente aparece por primera vez en el libro Éxodo del Antiguo Testamento. Aquí también se usa para ilustrar la relación entre crimen y castigo; una idea que fue parte importante de los sistemas legales para los pueblos judíos y cristianos en la antigüedad. Aunque hoy la ley del talión ya no está vigente, su influencia perdura, en algunas culturas más que en otras. La controversial pena de muerte es un buen ejemplo de ojo por ojo, diente por diente.
Hoy la frase se usa para referirse genéricamente al concepto de la venganza. A menudo se abrevia y decimos solamente ojo por ojo para indicar que alguien debe sufrir alguna consecuencia por lo que han hecho. En inglés la frase es la misma: an eye for an eye, a tooth for a tooth.
Ejemplo 1:
El año pasado, días antes del baile de graduación, ¡Sabrina me robó mi cita! Así que este año yo le voy a hacer lo mismo a ver si le gusta. Ojo por ojo y diente por diente.Last year, days before the junior prom, Sabrina stole my date! So this year I’m going to do the same to her to see if she likes it. An eye for an eye and a tooth for a tooth.
Ejemplo 2:
¡Paren la violencia! Si todos seguimos demandando un ojo por ojo, diente por diente, al final todos terminaremos ciegos y sin dientes.Stop the violence! If we all keep demanding an eye for an eye, a tooth for a tooth, in the end we will all end up blind and toothless.
Ejemplo 3:
Bajo la ley de ojo por ojo, diente por diente, si alguien era contratado para construir una casa y esa casa se derrumbaba, la casa del constructor sería demolida de igual manera.Under the law of an eye for an eye, a tooth for a tooth, if someone was hired to build a house and that house later collapsed, the builder’s own house would be demolished in the same way.