Jesús: | María, te hago una pregunta: ¿viajarías para ver un árbol? Yo no solo lo haría, ya lo hice y lo volvería a hacer. La historia que te voy a contar comienza con una simple tarjeta postal que me envía un amigo desde Oaxaca con el título “El Tule” y un árbol enorme. Enorme no, ¡inmenso! En el reverso, mi amigo me describe este ejemplar de ahuehuete que tiene el récord mundial por ser el árbol más grueso del planeta. Los números lo dicen todo: un perímetro de aproximadamente 42 metros y más de 600 toneladas de peso. Serían necesarias al menos 30 personas con las manos entrelazadas para poder abarcar su tronco. En su sombra caben aproximadamente 500 personas. Y con más de dos mil años de edad, esta antigüedad viviente continúa creciendo. Siempre me quedó este recuerdo y la última vez que viajé a México aproveché una visita a Oaxaca y me acerqué a la iglesia de Santa María del Tule para verlo en persona. |