Evidencia de Homo naledi podría cambiar la forma en la que vemos la evolución humana
Una serie de estudios presentados el 5 de junio en BioRxiv revelan el descubrimiento de especímenes enterrados de Homo naledi. Los investigadores sostienen que estos parientes remotos del humano moderno eran capaces de realizar actividades complejas a pesar del pequeño tamaño de sus cerebros.
Los especímenes encontrados en un sistema de cuevas de Sudáfrica habían sido colocados en baches en posición fetal y cubiertos con tierra. Los paleontólogos aseguran que se trata de entierros intencionados 100 mil años más antiguos que la evidencia de prácticas funerarias que tenemos de Homo sapiens.
El cerebro del Homo naledi tenía un tercio del tamaño del de un humano moderno. Los autores de la investigación creen que estas especies primitivas de humanos podrían haber sido capaces de tener “comportamientos emocionales y cognitivos complejos”.