Ha ocurrido finalmente lo que muchos barcelonistas temían: el pasado 25 de agosto, Leo Messi comunicó formalmente a la junta directiva del Fútbol Club Barcelona su intención de marcharse cuanto antes del equipo. La noticia ha provocado un terremoto en todos los medios de comunicación deportivos, no sólo en España, sino prácticamente en todo el planeta. Tras una pésima temporada —el Barça este año no consiguió ganar ni una sola de las competiciones en las que participaba—, nadie podía imaginarse una noticia más catastrófica. Y es que, si finalmente se concreta la salida de Messi, las opciones de remodelar el equipo para que vuelva a ser un conjunto ganador serán aún más escasas.
Precisamente con el objetivo de inyectar nuevas energías y reformar una plantilla que tiene apariencia de estar cansada y desmotivada, la junta directiva anunció hace dos semanas la contratación de un nuevo entrenador. Se trata de un personaje legendario, bastante apreciado por los barcelonistas: el holandés Ronald Koeman, quien vistió la camiseta del Barça entre 1989 y 1995. Lo primero que hizo Koeman fue señalar la puerta de salida a unos cuantos renombrados futbolistas. Atletas con amplia trayectoria en e
La situación en Bielorrusia está entrando en un preocupante punto muerto. Y cuando digo "preocupante", pienso sobre todo en el valeroso sector opositor al presidente Aleksandr Lukashenko. Pero ya explicaremos mejor este punto más adelante.
Primero, hagamos un breve resumen: el pasado 9 de agosto, se realizaron elecciones presidenciales en la antigua república soviética. Lukashenko, se había postulado para un sexto mandato, tras haber ganado todas las elecciones de forma consecutiva desde el año 1994. Como era de esperarse, este dictador encubierto se alzó oficialmente con la victoria, tras asegurar que había obtenido más del 80% de los votos. Lo que este autócrata no podía imaginarse era que el hartazgo y la indignación de la mayor parte de la población provocarían que las calles de la capital, Minsk, se llenasen de una marea humana nunca antes vista. Miles de manifestantes continúan exigiendo, hasta el día de hoy, la renuncia del presidente y la convocatoria de nuevas elecciones. Lukashenko no sólo se ha negado tajantemente a abandonar el cargo en el que ha permanecido aferrado durante 26 años, sino que también ha afirmado textualmente que "sólo habrá elecciones si me matan". Ademá
Cuando el partido demócrata celebró su convención hace un par de semanas, llovieron las críticas desde el bando republicano debido a la supuesta visión catastrófica que Joe Biden y sus aliados ofrecían sobre el futuro inmediato de Estados Unidos. Decían los republicanos que ellos, en cambio, brindarían al público estadounidense un panorama mucho más positivo y optimista. Sin embargo, llegó el turno de la convención republicana y las predicciones ofrecidas fueron aún más apocalípticas.
Así es, el partido republicano celebró, entre los días 24 y 27 del mes pasado, la convención nacional que oficializó la candidatura de Donald Trump para las elecciones presidenciales, que se celebrarán el próximo mes de noviembre. Y si una semana antes Joe Biden había advertido que, en caso de que Donald Trump triunfase de nuevo, la crisis que atraviesa el país se agudizaría, en esta ocasión fue el actual presidente quien intentó sembrar el miedo ante la teórica hecatombe que traería consigo un triunfo demócrata. Relacionando al partido demócrata con una "izquierda radical y socialista", Donald Trump aseguró que una presidencia bajo el mandato de Joe Biden sumiría a las ciudades en el caos total y en u
Es bastante probable que Pablo Iglesias e Irene Montero conversen alguna vez, mientras cenan en su bonito chalet ubicado en una lujosa urbanización a las afueras de Madrid, acerca de si fue buena o mala idea comprar esa elegante casa. Y quizá ambos opinen que aquello fue una terrible decisión. Quién sabe, tal vez los dos estén ahora mismo muy arrepentidos.
Para quien no lo sepa, Pablo Iglesias e Irene Montero son, además de pareja y padres de tres hijos pequeños, los principales dirigentes de Podemos, la organización de izquierda radical que hoy en día forma parte de una coalición de gobierno junto al Partido Socialista. Iglesias ejerce actualmente de vicepresidente, mientras Montero ocupa el cargo de ministra de Igualdad. Y os preguntaréis: ¿Por qué podrían estarse arrepintiendo de esa costosa compra? Pues porque muchísima gente, no sólo desde los partidos de la derecha, sino también entre las filas izquierdistas, les ha recordado a Iglesias y Montero, en múltiples ocasiones, lo que ellos mismos decían antes de mudarse: que ellos jamás formarían parte del "establishment", razón por la cual nunca comprarían una casa lujosa ni dejarían de vivir en un barrio obrero. Pues bien, después
Las hipnóticas imágenes de la película gallega "O que arde" ("Lo que arde") se quedaron grabadas en mi retina. Es un filme hermoso, pausado, misterioso a ratos, con muy pocos diálogos. Las imágenes hablan no sólo del fuego que cada verano arrasa gran parte de los paisajes gallegos, sino también de la soledad de unos habitantes que viven en comunidades cada vez más despobladas. Su director se llama Óliver Laxe, tiene 38 años y compitió con esta película hace unos meses en los Premios Goya, la máxima competición de cine en nuestro país. Laxe no consiguió llevarse el premio al mejor director ni a la mejor película, pero sí fue premiada una de las actrices, así como el director de fotografía.
En estos días, Óliver Laxe ha vuelto a ser noticia. Esta vez los motivos no están relacionados con el mundo del cine, pero sí con una de las obsesiones que siempre le acompañan: la despoblación en la comunidad rural en la que habita. Laxe se instaló a vivir desde hace algún tiempo en Vilela, un pequeño pueblo gallego, próximo a la ciudad de Lugo, del que es originaria toda su familia. Lo realmente llamativo del caso es que el director es el único habitante de ese pueblo. El paisaje de abandono que