El pasado domingo, 6 de septiembre, debían celebrarse elecciones en Hong Kong. En lugar de ello, la postergación de los comicios, anunciada ya en julio por el Gobierno de Carrie Lam, obligó a los activistas por la democracia a salir una vez más a la calle. Allí fueron recibidos con proyectiles de gas pimienta por un fuerte contingente policial, que a lo largo del día detuvo a aproximadamente 300 manifestantes.
La jornada de enfrentamientos del domingo en Hong Kong nos dejó también las impactantes imágenes de la detención de una joven de 12 años por policías antidisturbios. En el vídeo, que se ha hecho viral en Internet, se puede ver cómo un grupo de policías rodea a varias personas en la calle. Y cómo, tras salir corriendo, una joven es derribada e inmovilizada por varios agentes antidisturbios.
Al parecer, la chica fue posteriormente acusada de violar la medida que prohibe concentraciones a causa de la pandemia del Covid-19. Cualquier excusa es buena para acallar las protestas de los hongkoneses. Si no fueran las normas antipandemia sería otra cosa, como, por supuesto, las controvertidas leyes antisedición aprobadas hace unos meses por el Parlamento de la excolonia británica.
Como
En España llevamos todo el verano hablando de la vuelta al cole y ahora, por fin, ha llegado el momento. En la inmensa mayoría de comunidades autónomas, la vuelta a las aulas se está produciendo es estos días. O, mejor dicho, debía producirse, porque algunas regiones —como Canarias, Asturias y Murcia— lo harán con retraso.
El motivo del retraso es el que quizá imaginan: no están listos los preparativos para garantizar la seguridad sanitaria de alumnos y profesores en medio de la pandemia. Como estudiantes remolones que no han aprovechado el verano para recuperar las asignaturas pendientes, a algunas comunidades el inicio del curso escolar las ha pillado poco preparadas para afrontar el reinicio de la actividad educativa.
Mala señal. La sensación es que, al menos en las regiones que les mencioné, se están haciendo los preparativos a toda prisa y en el último minuto, lo cual no hace más que aumentar la ansiedad que ya de por sí conlleva esta situación.
Personalmente, no me cabe duda de que la descentralización de las competencias educativas en nuestro país dificulta la respuesta a la pandemia. El caos vivido en los últimos meses en nuestro sistema educativo ha sido, hasta cierto punto,
Imagino que, estos días, adolescentes de todo el mundo estarán compartiendo fotos de la vuelta al cole en las redes sociales. Pero pocos, poquísimos, verán el marcador de “me gusta” superar la barrera del millón, como le ha ocurrido a Greta Thunberg. El pasado lunes, 24 de agosto, la activista medioambiental sueca, de 17 años, compartía en Instagram una imagen en la que se la ve sonriente, con su mochila al hombro. Lista para subirse a su bicicleta, camino al colegio en Estocolmo. La joven acompaña la foto con un comentario en el que asegura sentirse “genial” por volver finalmente al colegio.
Lo que ha vivido Thunberg estos dos últimos años ha sido algo completamente extraordinario. En agosto de 2018 comenzó a saltarse el colegio los viernes, plantándose fuera del Parlamento sueco con su famoso cartel Skolstrejk för klimatet: huelga escolar por el clima. En unos meses, la joven se vio catapultada a la vanguardia del activismo medioambiental global.
Convertida en una figura mediática, Thunberg ha participado en eventos internacionales, ha conocido a líderes mundiales y ha inspirado el movimiento Fridays for Future, que en marzo del año pasado organizó más de 2.200 huelgas escolares en
Una de las mejores armas que tenemos, o podríamos tener, contra el coronavirus, es el rastreo de contactos. Si una persona se hace la prueba y descubre que está infectada, debe aislarse y, por supuesto, buscar asistencia médica si la necesita. Pero, simultáneamente, para impedir la propagación del virus necesitamos saber con quién ha estado en contacto recientemente la persona infectada, para que dichas personas se hagan también la prueba.
Hasta ahora, en la mayoría de países los intentos por implementar sistemas de rastreo han tenido un éxito muy limitado. Pocos países pueden permitirse contratar el suficiente personal para llevar a cabo la tarea adecuadamente. Pero, en un mundo en el que muchos llevamos un potente ordenador en el bolsillo, —el teléfono inteligente— hay soluciones muchísimo mejores a este problema.
En España, como en otros países, disponemos ahora de una app de rastreo de contactos: Radar Covid. Mediante un ingenioso sistema de códigos de identificación anónimos, y sin acceder en ningún momento a nuestros datos personales ni ubicación, la aplicación móvil nos avisa si alguna de las personas con las que hemos estado en contacto recientemente tiene coronavirus. Ello,
Somieres de cama utilizados como vallas. Una bañera como abrevadero para animales. Un pequeño horno como buzón. Un bidé como maceta. No se trata de una exposición de arte, ni de una comuna hippie. La reutilización es algo común en la Galicia rural, como contaba un artículo del diario Público el pasado 30 de agosto. Y muy probablemente en otras zonas rurales de nuestro país, y de cualquier lugar.
En el mundo rural, la gente ha trabajado desde siempre con los materiales que había disponibles. Sospecho que, desde el punto de vista del campo, el concepto de reutilización como lo entendemos en las ciudades puede sonar algo extraño. En un entorno urbano, muchos objetos se usan para una sola función, y, cuando ya no sirven para tal fin, se descartan. En el campo, los objetos o los materiales simplemente se usan. Las cosas han de servir para algo.
A los ojos del urbanita, una bañera en medio de un prado es casi una ofensa. Da igual que cumpla perfectamente con las funciones de abrevadero. Es antiestético. Desagradable. Rompe con la imagen idílica que tenemos del mundo rural. Aunque no solemos pensar en ello, en una ciudad estamos constantemente rodeados por objetos que son el resultado de un