El pasado viernes, 24 de junio, millones de mujeres estadounidenses perdían uno de sus derechos fundamentales. 50 años después del famoso caso Roe v. Wade, el Tribunal Supremo de Estados Unidos, dominado por jueces conservadores, decidía que la interrupción del embarazo dejaba de ser un derecho constitucional.
Tras hacerse pública la decisión, que ya había sido filtrada a los medios hacía unas semanas, hubo protestas en todo el país. Numerosos activistas en favor del derecho al aborto protestaban a las puertas del Tribunal Supremo, mientras que grupos antiabortistas celebraban una victoria largo tiempo esperada.
Las encendidas manifestaciones a favor y en contra del aborto se trasladarán ahora sin duda a los estados, que, tras la resolución del Supremo, disponen de total libertad para legislar al respecto. Varios estados tenían ya preparadas leyes antiaborto a la espera de que, de manera inminente, cayera Roe v. Wade. Y se cree que, durante los próximos meses, hasta la mitad de los estados podrían establecer nuevas restricciones o incluso prohibir por completo el aborto.
Personalmente, estoy entre quienes consideran el pasado 24 de junio como un día negro en la historia de Estados Uni
Como en otros países, en España la prostitución se encuentra en un estado de alegalidad. El proxenetismo, es decir, la explotación sexual de terceras personas, sí que es delito, pero no la “prostitución voluntaria libremente ejercida” por personas mayores de edad. Interesante concepto.
Cuando se debate sobre el fenómeno de la prostitución, entiendo que es necesario manejar la idea de que esta actividad sea ejercida de forma “voluntaria y libre”. Pero no nos engañemos; en la práctica, estoy convencida de que la inmensa mayoría de las mujeres que se prostituyen lo hace o por necesidad —porque no ve otra alternativa— o en entornos de explotación. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, considera la trata de mujeres y otros abusos que ocurren en contextos de prostitución como “una de las violaciones más graves de derechos humanos que se cometen en nuestra ciudad”.
Entre las mujeres que ejercen la prostitución, muchas se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. Bajo este punto de vista, —el único que realmente importa, si me preguntan a mí— la “transformación digital” que ha sufrido el mundo de la prostitución en los últimos años en nuestro país es un grave problema.
Como comentaba eld
Hace unas semanas, hablábamos en el programa de riadas de turistas inundando el barrio gótico de Barcelona. En 2015, Ada Colau llegó a la alcaldía de la capital catalana hablando de turismo sostenible, de una ciudad que fuera también “amable con sus vecinos”. Desgraciadamente, creo que la alcaldesa no ha logrado su objetivo. Ahora, una ciudad del sur amenaza con adelantar a Barcelona y forjar el que sería, quizá, el primer modelo urbano de turismo sostenible en nuestro país. Y esta ciudad no es otra que Sevilla.
Antonio Muñoz es el alcalde de Sevilla solo desde principios de año, pero conoce bien el Ayuntamiento. En sus años como concejal del consistorio sevillano, llevó a la ciudad, entre otras cosas, los premios MTV, los premios Goya de la Academia Española de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, la gala Michelin… En 2019, Muñoz se llevó de tapas por el centro histórico de Sevilla nada menos que al expresidente Barack Obama.
El nuevo alcalde tiene planes ambiciosos para la ciudad; entre ellos, desarrollar un modelo turístico que garantice la armonía entre visitantes y locales. Este modelo, como contaba El Confidencial el pasado 20 de junio, tendrá un importante componente tec
El pasado martes 21 de junio, exactamente a las 11 horas y 14 minutos, —según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional— comenzaba el verano en España. Unos días antes del solsticio de verano, sin embargo, nuestro país sufría ya la primera ola de calor de la temporada; al parecer, la más temprana desde que hay registros.
Andújar, en la provincia de Jaén, registró el viernes 17 la temperatura más alta de esta prematura ola de calor: 44,2 grados centígrados. Y, a corta distancia del récord de Andújar, otros municipios superaron también los 40 grados de temperatura: Talavera de la Reina, Linares, Toledo…
Unos días después, las temperaturas bajaron significativamente en todo el país, para alivio de todos. Y, sin embargo, Naciones Unidas dejó claro en un comunicado que los españoles, y, en general, quienes vivimos en el sur de Europa, debemos irnos acostumbrando a este tipo de fenómenos.
"Como resultado del cambio climático, las olas de calor comienzan antes y se vuelven más frecuentes y severas”, explicó un informe de Naciones Unidas. La ONU también explicó que lo ocurrido hace unos días en España es “un presagio de lo que vendrá”. Obviamente, no es un mensaje tranquilizador. No es l
Después de mucho tiempo pensándolo, este año por fin puse en marcha un pequeño huerto. Las plantas crecen a buen ritmo y, sin embargo, de momento, mi cosecha se limita a un triste pimiento verde.
Imagino que, a su debido tiempo, la cosecha llegará. Pero, mientras espero impaciente a que crezcan los tomates, he comenzado a hacerme algunas preguntas. Por ejemplo, ¿cuánto podría llegar a producir mi huerto, en condiciones óptimas? ¿Podría vivir todo el año de lo que cultivo? ¿Incluso en invierno?
La verdad es que espero no tener que depender nunca de mis habilidades como horticultora para sobrevivir. De mis habilidades y del tiempo, porque todos conocemos, aunque sea a través de los medios, las dificultades por las que pasan los agricultores cuando la meteorología les es adversa.
Ahora, sin embargo, hay un nuevo tipo de agricultura, capaz de producir tanto si hace frío como si hace calor; tanto si hace sol como si está nublado; y, dentro de ciertos límites, tanto si llueve como si no. Es, como os habréis imaginado, la agricultura de invernadero.
Como contaba el New York Times en un interesante artículo del pasado 21 de junio, las técnicas de cultivo de interiores han avanzado muchísimo.