El presidente ruso, Vladimir Putin, comenzó su guerra en Ucrania con mentiras. Y sospecho que la terminará también con mentiras, cuando, con toda probabilidad, e independientemente de lo que ocurra sobre el terreno, proclame una aplastante victoria. Entretanto, las mentiras del Kremlin se suceden prácticamente a diario y, tras la firma de un esperado acuerdo para permitir las exportaciones ucranianas de grano el pasado viernes, 22 de julio, ahora muchos se preguntan si Putin tiene intenciones de respetarlo.
La firma del acuerdo se llevó a cabo en Estambul, Turquía, bajo los auspicios de Naciones Unidas, y contó con la asistencia de António Guterres, el secretario general de la ONU, y del presidente turco Erdogan. Sobre el papel, lo acordado el viernes permitiría la salida de grano y otros productos de primera necesidad de tres puertos ucranianos, entre ellos Odesa. En palabras de Robert Mardini, el director general del Comité Internacional de la Cruz Roja, el acuerdo “salvará vidas en muchos lugares del mundo donde ahora la gente tiene serios problemas para dar de comer a su familia”.
Apenas 12 horas después de la firma en Estambul, sin embargo, dos misiles de crucero rusos estallaro
El pasado 13 de julio, el Congreso de los Diputados de España celebró el debate del estado de la nación. El presidente, Pedro Sánchez, discutió diversas medidas para aliviar el impacto de la subida generalizada de precios en nuestro país. Entre ellas, Sánchez anunció por sorpresa que, entre septiembre y diciembre, los trenes de cercanías y de media distancia serán gratis. ¿Logrará esta ayuda compensar el aumento del precio de los carburantes?
La medida ayudará a una parte de la ciudadanía —los usuarios actuales del servicio ferroviario— a reducir gastos, eso es indiscutible. Lo que no está tan claro es que, como pretende el presidente, el cambio contribuya a aliviar el alto precio del combustible haciendo que más gente deje el coche en casa y empiece a coger el tren. Al parecer, a pesar de lo caros que están los carburantes en nuestro país, por ahora el tráfico en las carreteras apenas ha bajado. ¿Presagia este comportamiento el fracaso del plan de Sánchez? ¿Tan obstinados somos los conductores españoles que nos negaremos a desplazarnos en tren… aunque nos salga gratis?
Imagino que, realmente, no lo sabremos hasta que llegue septiembre. Pero, según un artículo reciente de Público, lo
Es verano, y deberíamos estar pensando en… qué se yo, la próxima novela que leer, mientras degustamos una bebida helada reclinados perezosamente en una tumbona. Pero a mí, como a muchos otros españoles, me resulta difícil apartar la mente de las decenas de incendios que ahora mismo están devorando miles de hectáreas en todo el país. Se nos quema la casa, como imagino que diría la activista medioambiental Greta Thunberg.
El calentamiento global ha venido a llamar a nuestra puerta, y ay de quien no esté preparado. Ahora se sabrá quién ha construido su casa de paja y quién de ladrillo, como en la fábula popular de Los Tres Cerditos. Sí, el cambio climático está agravando significativamente el problema de los incendios forestales. Y, sin embargo, no se trata de aceptar este hecho sin más, y quedarse de brazos cruzados. Más bien debería ser al contrario.
Una de las comunidades más afectadas por la ola de incendios que arrasa España es Castilla y León, cuyo Gobierno regional está recibiendo feroces críticas por parte de los bomberos. Equiparar el nivel de preparación de la Junta de Castilla y León con una casa de paja, como en Los Tres Cerditos, parece un símil adecuado. Una casa de paja e
El pasado 17 de julio, el periódico dBalears lanzó una provocativa encuesta online: “¿Debería limitarse la compra de viviendas por parte de los no residentes?”. La pregunta se planteó en el contexto de la isla de Mallorca, y surgió tras una reciente votación en el Consell de Mallorca, una institución de autogobierno de la isla.
El partido Podemos había presentado una propuesta en el Consell para que solo personas que llevaran empadronadas un mínimo de dos años en Mallorca pudieran adquirir una vivienda en la isla. La propuesta, no obstante, fue rechazada por el pleno del Consell, no solo con los votos en contra de la oposición, sino también los del PSIB-PSOE, el partido que preside actualmente la institución.
Siendo tanto Podemos como el PSIB-PSOE formaciones políticas de izquierdas, representantes del primer partido recriminaron al segundo no apoyar iniciativas legislativas que, en palabras de Podemos, “permitan excepciones cuando se vulneran derechos básicos como el acceso a la vivienda”.
Para ilustrar lo difícil que se está poniendo el acceso a la vivienda en Baleares, creo que un dato será suficiente: según un estudio reciente llevado a cabo por Fotocasa —una página web de inmobil
Que nadie se sorprenda si, de repente, vemos a Facebook convertido en un ferviente defensor de la seguridad online de las mujeres. ¿Va a resultar ahora que Mark Zuckerberg, el fundador de la red social, en realidad sí que tiene su corazoncito, y ha decidido aportar su granito de arena en pro de la sociedad?
Lamentablemente, no. El corazón de Zuckerberg, si es que lo tiene, debe seguir olvidado en algún cajón. Lo único que sigue transpirando, como siempre, es la obsesión del tecnólogo por la cuenta de resultados. En febrero, Meta, la compañía matriz de Facebook, anunció la primera reducción del número de usuarios diarios en la historia de la red social.
En un mundo obsesionado con el crecimiento, esto son malas noticias. Dave Wehner, el director financiero de Meta, achacó la caída de usuarios al aumento del coste de los datos móviles en India, país que resulta ser —yo lo ignoraba— el mayor mercado mundial de Facebook. También culpó a las nuevas funcionalidades de privacidad de iOS, el sistema operativo móvil de Apple.
Un informe interno de Meta, revelado el pasado 21 de julio por la agencia Reuters, proporciona, sin embargo, una explicación muy diferente. Una explicación que, personalm