La primera vez que visité Atenas, me llamaron la atención los perros callejeros que vivían en el centro de la ciudad, en la plaza Sintagma, junto al Parlamento nacional. Eran amistosos, recibían las caricias de los turistas y unos amigos me contaron que el ayuntamiento los alimentaba, vacunaba y esterilizaba. Varios años después, conocí al más famoso de todos esos perros, pero eso ya fue viendo las noticias en televisión. Se llamaba Lukanikos y, para la revista Time, fue una de las ‘personas del año’ en 2011.
Lukanikos se hizo famoso en todo el mundo por participar en las violentas manifestaciones contra las normas de austeridad impuestas en esa época desde la Unión Europea. Ese perro, siempre del lado de los manifestantes, fue uno de los símbolos de un movimiento reivindicativo global surgido al calor de la gran recesión: desde la Primavera Árabe, hasta el Occupy Wall Street de Estados Unidos pasando por los indignados de varios países europeos. Grecia acaba de convertirse en el último país en pasar página definitivamente de todo aquello.
El 25 de junio, el conservador Kyriakos Mitsotakis se erigió, con el 40,5% de los votos, en el primer jefe de Gobierno reelegido en Grecia desde a
La carrera de los mozos y mozas de Pamplona huyendo de los toros en los encierros de San Fermín es una buena metáfora de una campaña electoral: los candidatos tratan de llegar a la meta huyendo de las embestidas de los rivales. La fiesta más internacional de España va a coincidir, por primera vez en la historia, con una campaña electoral para las elecciones generales. Las del 23 de julio.
A mediodía del próximo 6 de julio, el ‘chupinazo’ –un cohete pirotécnico– servirá para inaugurar las multitudinarias fiestas a las que el año pasado acudieron casi medio millón de personas, muchas venidas desde Francia, Estados Unidos y Bélgica. Tan solo 12 horas después, arrancará oficialmente la campaña electoral. Ambos acontecimientos competirán por ganar espacio en los medios de comunicación.
Durante los ocho días de Sanfermines –como popularmente se conoce a estas fiestas–, la mayoría de las radios y televisiones del país conectan puntualmente a las ocho de la mañana para ofrecer el encierro en directo: un recorrido que no suele durar más de cuatro minutos y en el que una multitud corre por el centro de la ciudad delante de una manada hasta la plaza de toros. El recuento de heridos, y en ocasio
Perder una madre, aunque solo sea burocráticamente, es un golpe duro. El Gobierno de Italia está creando huérfanos administrativos tras dar instrucciones a la Fiscalía para revisar el registro oficial de los hijos de 33 parejas formadas por personas del mismo sexo (generalmente mujeres, una de las cuales se insemina y da a luz). Esos niños, algunos con cinco años, perderán a sus madres no biológicas, que dejarán de tener condición de tutoras legales de los menores. También perderán esos niños el apellido de la segunda madre, en caso de que lo hubieran incorporado al suyo.
La primera de estas revisiones de partidas de nacimiento se ha registrado en la ciudad de Padua, al norte del país. Allí el Fiscal ha seguido las instrucciones del Ejecutivo de Giorgia Meloni, de ideología populista de derechas. Ya el pasado mes de marzo el partido de Meloni, Fratelli d'Italia, rechazó en el Senado el Certificado Europeo de Paternidad, que reconoce a parejas del mismo sexo.
En una entrevista concedida a la revista Grazia, Meloni no dudó en agraviar a las parejas homosexuales, como si no fuesen recomendables para los menores. “Los niños tienen derecho a tener lo mejor, un padre y una madre", dijo l
La palabra “redada” se define en el diccionario de la Real Academia Española como “operación policial por la que se detiene de una sola vez y en un mismo lugar a un grupo de personas”. Habría que añadir el adjetivo “sospechosas”, porque si las personas detenidas no son sospechosas, tampoco parece que haya necesidad de que los policías abandonen el confort de la comisaría.
Eran famosas las redadas de Chicago durante la época de la Ley Seca; también lo son las de la DEA estadounidense contra los narcotraficantes, o las que persiguen el tráfico y explotación de seres humanos. No tan lejos de este último concepto, en España es cada vez más frecuente un tipo de redada que no es ejecutada por policías, sino por inspectores del Ministerio de Trabajo.
Tras la reforma legal que entró en vigor en 2022, esa institución vigila con celo la extralimitación de las empresas en materia de horarios y condiciones laborales. Y estas redadas no ocurren solamente en talleres textiles clandestinos o en invernaderos agrícolas que emplean a inmigrantes sin papeles y sin derechos.
El pasado mes de noviembre, en una acción coordinada y simultánea de inspectores de trabajo en las cuatro torres del distrito fi
Si Maribel Verdú llamase a la puerta de cualquier hogar español, la gran mayoría le abriría la puerta y la invitaría a tomar un café. La actriz de 52 años es una más de la familia, después de una carrera jalonada por más de 60 películas y una decena de series de televisión. El de Verdú es también un rostro familiar en la historia del cine hispanoamericano. Sin embargo, es ahora cuando ha decidido dar el salto a una superproducción de Hollywood, el taquillazo de superhéroes Flash, con un presupuesto de más de 200 millones de dólares. ¿Por qué ha esperado tanto?
En 2009, Verdú rodó a las órdenes de Francis Ford Coppola. Lo hizo en Tetro, una coproducción estadounidense, argentina y española con poca vocación comercial y un relativo bajo presupuesto. Aunque ha sido tentada en varias ocasiones por la meca del cine, siempre se ha resistido a lo que sería el sueño de cualquier otro intérprete.
En 2018, en declaraciones a la revista Fotogramas, explicó sus razones: “Necesito sentirme arropada por mis compañeros de rodaje, interactuar con todos ellos, ser parte de una familia. Y he escuchado que Hollywood puede hacerte sentir muy solo. No quiero salir de mi zona de confort”.
Galardonada con d