El pasado miércoles, 14 de agosto, la OMS —la Organización Mundial de la Salud— declaró una emergencia global de salud por la mpox, anteriormente conocida como la viruela del mono. En lo que va de año, la República Democrática del Congo, el principal foco del virus, ha reportado más de 15.600 casos, y más de 500 muertes. Pero, en las últimas semanas, otros países africanos —Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda, entre otros— se han visto afectados también. Algunos de ellos no habían reportado nunca antes casos de la enfermedad.
Un día antes del anuncio de la OMS, los CDC de África —los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de África— habían declarado la mpox una emergencia, un paso que la organización no había dado nunca antes. Tanto la OMS como los CDC de África están intentando aprender de los errores cometidos con anteriores emergencias sanitarias, como la de la viruela del mono de 2022 y, por supuesto, la del Covid-19. En esta ocasión, quieren reaccionar de forma más rápida y decisiva.
“Se necesita hacer un esfuerzo concertado no solo en África, sino también en el resto del mundo”, decía el miércoles el Dr. Dimie Ogoina, el presidente del comité de emergencia de la OMS para l
Sorprende ver que todavía existen agencias de viajes físicas; ¿no reservamos todos, hoy en día, los viajes por Internet? Aunque, admitámoslo, hacerlo es un engorro y, a veces, se encuentra uno con desagradables sorpresas. Antes del verano, pasé unas cuantas horas online haciendo las reservas de mis vacaciones: los vuelos, los hoteles, el coche de alquiler, el seguro de viaje, etc. Pero, cuando ya cantaba victoria, y por un inesperado problema relativo al equipaje, acabé pasándome varias horas más al teléfono, discutiendo con el pésimo servicio de atención al cliente de una aerolínea.
Sería bonito poder entrar en una agencia de viajes, dar las fechas de las vacaciones junto con nuestras preferencias, e irse después a tomar un café… mientras ellos se ocupan de todo. Quizá sea este justamente el motivo por el que algunos de estos negocios siguen funcionando. Las agencias de viaje online persiguen, en realidad, el mismo objetivo: cubrir todas nuestras necesidades de viaje en un solo portal web.
Uno de los portales de viajes más populares es, desde hace años, Booking.com. Pero ahora está empezando a saberse que la empresa ha logrado su posición dominante de mercado, en parte, mediante pr
A estas alturas, ya no es noticia que organizar unos Juegos Olímpicos no sale rentable. Cuando Madrid presentó su candidatura para ser la anfitriona de las Olimpiadas de 2020 —y, antes, las de 2016 y 2012—, me quedé perpleja. Y, sin embargo, tras los algo decepcionantes resultados de España en las Olimpiadas de París —18 medallas, 5 de oro—, debo admitir una cosa: quizá celebrar unos Juegos en nuestro país sería la manera de dar un salto en el medallero.
En los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92, España se llevó 22 medallas, 13 de oro. La mejora respecto a olimpiadas anteriores fue descomunal: en Seúl ’88, habíamos logrado solo 4 medallas; en Los Ángeles ’84, 5 medallas; en Moscú ’80, 6 medallas. El récord de Barcelona todavía no ha sido superado, pero, excepto en Sídney 2000, España no ha bajado de los 17 metales. Quizá organizar otras olimpiadas nos ayudaría a dar otro salto cualitativo y situarnos al nivel, qué sé yo, de Italia o de Alemania —que, en París, conquistaron 40 y 33 medallas, respectivamente—.
Se me ocurre, sin embargo, una manera mucho más barata, y razonable, de intentar mejorar nuestro rendimiento olímpico: buscar un nuevo presidente para el COE, el Comité Olímpico E
El próximo mes de septiembre, Pedro Almodóvar recibirá un Premio Donostia en la 72ª edición del Festival de Cine de San Sebastián. A mí la noticia, publicada en diversos medios el pasado 14 de agosto, me ha sorprendido un poco. No porque el famoso cineasta español, del que soy admiradora, no merezca el premio —a estas alturas de su carrera, creo que Almodóvar tiene ya muy poco que demostrar—. Lo que me sorprende es que no se lo hubieran dado antes.
Tras conocer la noticia, Almodóvar declaró que recibir el Donostia era “un honor” que le llenaba de “alegría y agradecimiento”. Unas palabras que pueden sonar a cliché pero que, por la larga historia que tiene el cineasta con el Festival de San Sebastián, probablemente sean sinceras.
La primera participación de Almodóvar en el Festival de San Sebastián se remonta a 1980. Aquel año, el director manchego presentó su primer largometraje, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón en la sección “Nuevos Realizadores”. En la página web del festival puede verse una foto de un jovencísimo Almodóvar en las escaleras del Teatro Victoria Eugenia el día del estreno de la película. Qué distinto, afeitado y con pelo negro, de la imagen a la que nos tiene
Pero ¿qué le pasa a Elon Musk? Tras el reciente vídeo del sangriento líder checheno Ramzan Kadyrov conduciendo un Tesla Cybertruck y agradeciéndole a Musk el envío del vehículo, nos levantamos el lunes, 19 de agosto, con la soez respuesta del emprendedor: “¿Pero de verdad sois tan retrasados que pensáis que le regalé un Cybertruck a un general ruso?”, escribió el emprendedor en X. “Un ejemplo más de lo mucho que mienten los medios de comunicación tradicionales”, añadió Musk.
Yo, a estas alturas, me creo casi cualquier cosa de Musk. Pero no, no he visto ningún medio de comunicación diciendo que el emprendedor le hubiera regalado un Cybertruck a Kadyrov. Es el propio Musk el que miente con su acusación, y no los medios, que se limitaron a informar de la aparición del vídeo de Kadyrov. En la grabación se ve al brutal dirigente checheno luciendo un Cybertruck con una enorme ametralladora montada en la parte posterior. Kadyrov le da las gracias a Musk por el envío del vehículo, y asegura que es una “bestia” que resultará muy útil en la “operación especial” contra Ucrania.
Quién sabe qué objetivos perseguía Kadyrov, un aliado de Putin, con la publicación del vídeo. Echarse unas risas, quiz