Todavía no sé si lo que ocurrió el 8 de agosto en España fue digno del mejor thriller político o, más bien, de una comedia de enredos. Como en las mejores series, varias tramas se fueron entrelazando para culminar en un desenlace inesperado. La trama seria fue la investidura del socialdemócrata Salvador Illa como nuevo presidente de Cataluña. El primer presidente no independentista en 14 años.
En los últimos años, Cataluña ha sido, en varias ocasiones, noticia en todo el mundo. El 1 de octubre de 2017, el entonces presidente catalán, Carles Puigdemont, convocó un referéndum ilegal de independencia que acabó en disturbios y decenas de arrestos. Entre los detenidos figuraban dirigentes del gobierno catalán –algunos llegaron a pasar más de tres años en prisión–, pero no Puigdemont, que huyó a Bélgica. Y aquí es donde entra la segunda trama de lo que ocurrió el jueves pasado.
Tras autoexiliarse durante casi siete años huyendo de la Justicia —tiempo en el que ha ejercido como eurodiputado y ha intentado desestabilizar la política española y la catalana—, Puigdemont decidió reaparecer en Barcelona. Llevaba días anunciando que pretendía asistir a la votación de investidura de Salvador Illa,
La semana pasada invité a varios amigos a casa para jugar una partida de Trivial. Una pregunta del juego nos llevó a comentar una noticia reciente: el número de estadounidenses que creen que jamás tendrán hijos es cada vez mayor, y la tasa de fertilidad en Estados Unidos está en mínimos históricos. Una de las invitadas, Eva –que tiene un chico de 15 años– dijo de sopetón que hay personas que no tienen hijos por puro egoísmo.
Otra amiga, que no tiene hijos, dijo que el egoísmo a veces también juega un papel en la decisión de procrear: hay personas que buscan a alguien que les cuide en la vejez, o que desean perpetuar su estirpe. Esa noche, decidimos no entrar más en detalles, pero la noticia que habíamos comentado se basa en una encuesta del Pew Research Center, publicada el 25 de julio. Ese sondeo detalla precisamente las razones para no tener hijos ofrecidas por los encuestados y, sorpresa, entre las respuestas no figura nada que se acerque al egoísmo.
Lo primero que llama la atención es la tendencia: el 47% de los adultos sin hijos ve poco probable tenerlos: son 10 puntos porcentuales más que en 2018. De aquellos que se ven sin hijos en el futuro, un 57% argumentó que, simplement
No son todos, ni siquiera son la mayoría, pero en España es posible ver a agentes de la policía nacional luciendo pulseras de partidos de extrema derecha, o adhesivos con la bandera de la dictadura militar de Franco. La infiltración de elementos radicales en las fuerzas de seguridad españolas, y en las de otros países occidentales, es un problema que va a más.
En 2022, un informe del Instituto de Relaciones Raciales alertó de que en Francia, Bélgica, Alemania y Hungría, ex altos cargos policiales se habían convertido en candidatos extremistas a alcaldías y parlamentos. Ese mismo año, una investigación de Reuters identificó en Estados Unidos a cinco instructores policiales vinculados con grupos de extrema derecha. En España, la última vuelta de tuerca al problema la ha dado el controvertido empresario Daniel Esteve.
Este antiguo portero de discoteca y fanático del kickboxing es hoy un referente de la ultraderecha española. Esteve no actúa desde un partido político tradicional, sino desde sus redes sociales y las de su empresa, llamada Desokupa, una compañía especializada en desalojos extrajudiciales de viviendas.
Desde que en 2008 fuese arrestado en dos ocasiones por detención ilegal,
“Hoy le he preguntado a mi novio qué le apetecía comer”. Así arranca el vídeo que el pasado 18 de mayo lanzó a la fama Roro, una influencer de 22 años que está haciendo correr ríos de tinta en España con las complicadas recetas que prepara para su novio Pablo. Es imposible mantenerse indiferente ante los videos de Roro, y ahí reside el secreto de su éxito.
Aquel 18 de mayo, Rocío Gómez Bueno –ese es su nombre real– publicó un vídeo mostrando cómo preparaba, desde cero, una receta de pappardelle con ragú de pato a la naranja. Ella misma elaboró la pasta artesanalmente en casa e incluso cuajó el queso.
Es así con todo, y no solo en la cocina: Roro también confecciona sus propios vestidos, encuaderna libros y crea cosméticos. En pocos meses ha multiplicado sus seguidores en TikTok –que ya superan los cinco millones–, ha sido fichada por una agencia de talentos y colabora con grandes marcas de alimentación y moda. La mayoría de sus vídeos comienzan de la misma manera: "Hoy Pablo me ha pedido que...". Todo gira en torno a su novio: él es quien se come esas recetas que requieren horas de trabajo.
Pablo, además, parece ser la principal conexión de Roro con el exterior: “Pablo me va a llev
En alguna novela leí que las almas no viajan en avión, que solo lo hacen en barco y en tren. Por eso, cuando volamos miles de kilómetros en pocas horas, tardamos unos días en ubicarnos: es el tiempo que necesita nuestra alma, que viaja más lento, para reunirse con nuestro cuerpo. Licencias literarias aparte, es cierto que viajar despacio encierra un placer especial.
En el pasado, era posible cubrir a caballo entre 60 y 100 kilómetros al día. En 1830, se inauguró el primer trayecto ferroviario interurbano del mundo: la línea entre Liverpool y Mánchester. En ese entonces, los viajeros tardaban dos horas para completar los 50 kilómetros que separan las dos ciudades británicas. Hoy bastan 38 minutos. Durante siglos el ser humano ha querido desplazarse cada vez más rápido.
Por primera vez en la historia, empezamos a querer ir despacio. En Italia acaba de inaugurarse el Espresso Salento, un tren que sale de Roma a las 21:10 y llega a las 8:45 del día siguiente a la ciudad barroca de Lecce. A bordo se puede cenar, dormir, desayunar y transportar bicicletas, animales de compañía y abundante equipaje. La idea es hacer realidad esa máxima de que disfrutar del viaje es tan importante como lle