En julio de 2021, el presidente español, Pedro Sánchez, nombró ministro de Exteriores a José Manuel Albares. La misión de Albares era ejercer ‘de bombero’ para enfriar las maltrechas relaciones con Marruecos, un vecino estratégico de España. Tres años después de su llegada al Ministerio de Exteriores, el ‘bombero Albares’ lucha contra cinco nuevos incendios. Las crisis diplomáticas de España se propagan por las regiones donde Madrid tiene más intereses: Latinoamérica, el Magreb y Oriente Medio.
El último incendio se ha desatado en México: España lamentó, el 25 de septiembre, que ese “país hermano” no invitara al rey Felipe VI a la toma de posesión de la presidenta Claudia Sheinbaum. En realidad, Felipe VI fue invitado, pero a condición de que previamente "el Reino de España expresara el reconocimiento de los agravios causados" durante la Conquista. Al final sucedió lo impensable y no hubo representación oficial española. Hasta ahora, el Rey siempre había acudido a este tipo de ceremonias en Latinoamérica.
La crisis con México es la más reciente, pero no es la única en la región. Venezuela retiró el 13 de septiembre a su embajadora en Madrid, después de las críticas cruzadas entre los
Si fuese verdad el refrán que dice que “los ojos son el espejo del alma”, entonces podría pensarse que las almas de Elon Musk y Giorgia Meloni están en una íntima sintonía. Las miradas que hace unos días intercambiaron el magnate estadounidense y la primera ministra italiana en un acto público han disparado los rumores. Además, unas declaraciones de Musk sobre Meloni han añadido leña al fuego: “Es incluso más bella por dentro que por fuera”.
Las redes sociales han olido el posible romance y en la prensa del corazón han comenzado a proliferar artículos llenos de conjeturas. Unos hablan de las frecuentes visitas de Musk a Italia para reunirse con Meloni. Otros, de los elogios de la mandataria al magnate, al que calificó de “precioso genio” durante la cena de gala del Consejo Atlántico en Nueva York, en la que fue galardonada con un premio internacional.
“Viendo lo que sucedió en la gala, nadie pensaría otra cosa salvo que el amor estaba en el aire”, escribió la periodista Suzanne Lynch en el portal Politico. La hiperactividad afectiva y sexual de Musk es conocida: tiene 12 hijos, ha estado casado dos veces y en los últimos años se le conocen otras tres parejas. Por su parte, Meloni se
Hubo mucha sorpresa en España cuando un agitador de redes sociales –un treintañero desconocido para la mayoría– logró en las elecciones europeas del 9 de junio más de 800.000 votos y tres escaños en la Eurocámara. Igual que otros candidatos antipolíticos, Luis Pérez, alias Alvise, prometía a sus electores medidas ejemplarizantes, como acabar con la corrupción política, y otras insólitas: construir la mayor cárcel de Europa, sortear su sueldo o convocar un referéndum sobre la permanencia de España en la Unión Europea.
Alvise Pérez ha construido su fama difundiendo bulos a través de su canal de Telegram, donde le siguen cientos de miles de personas. Además, ha sido un habitual de los episodios más vergonzosos de la política española. Se ha hecho pasar por periodista intentando boicotear ruedas de prensa de políticos progresistas, ha secundado manifestaciones violentas, ha acosado a mujeres que acuden a clínicas para abortar y llegó a publicar la foto de una de las hijas –menor de edad– del presidente del Gobierno.
Involucrado en varios juicios por difamación contra periodistas y líderes políticos progresistas, durante la campaña electoral, Alvise no escondió un interés muy personal. Qu
Desde cierto punto de vista –y lo digo sin ánimo de ofender–, a veces la Iglesia Católica se asemeja ligeramente a una empresa bien estructurada: con su estrategia de marketing, sus acciones de captación de fondos y socios, su responsabilidad social corporativa y su voluntariado. Muchos pueden pensar que la Iglesia está en su pleno derecho de controlar las iniciativas que otros ponen en marcha en su nombre. Al fin y al cabo, en juego está su reputación. Y mucho dinero.
Cada supuesta aparición de la Virgen María en un lugar del planeta trae consigo diversas acciones y reacciones. Por un lado, desde la Iglesia, obispos, teólogos y analistas eclesiásticos investigan y sacan conclusiones que dan por veraz, o no, la aparición. Por otro lado, en la localidad donde supuestamente aparece la Virgen, se desencadena toda una estructura de peregrinaciones, merchandising y acciones turísticas que convierte al lugar en un polo de atracción.
“Las apariciones de la Virgen María no siempre son reales”, dijo el Papa Francisco el pasado domingo 30 de septiembre, durante una entrevista en el canal de televisión Rai 1. La entrevista se emitió días después de que los vecinos de Trevignano, localidad al no
“Es pintura roja, no te preocupes”. Con estas palabras mi padre intentaba evitarme un trauma cuando en televisión salían imágenes de un toro sangrando en una corrida. Cuando era niño, las cinco de la tarde era la hora taurina por excelencia, y también la hora de la programación infantil. Era fácil toparse en la tele con un animal acribillado con banderillas y que agonizaba vomitando sangre tras ser atravesado con una espada.
La sociedad ha ido cambiando, y en 2006 hubo una primera prohibición de la emisión de corridas en horario infantil. Sin embargo, en 2012 –con un cambio de Gobierno– las corridas volvieron a la televisión pública. Hoy todavía pueden emitirse, pero las audiencias son tan bajas que ninguna cadena nacional las programa. El mes pasado cerró el canal privado OneToro, dedicado exclusivamente a las corridas: no consiguió los 60.000 abonados necesarios para ser sostenible.
Los menores de edad ocupan un lugar destacado en el pulso entre partidarios y detractores de los toros. Ambos bandos son conscientes de que son las generaciones venideras las que salvarán las corridas o acabarán con ellas. Los políticos tampoco son ajenos a la controversia. Mientras los partidos conserv