Esta semana comenzaremos nuestro recorrido en el mundo de las finanzas: en 2025, España creció más que la mayoría de las grandes economías del mundo. Una gran noticia que ya no sorprende —lo cual es también una buena señal—, y que, sin embargo, sería bueno saborear. Como veremos, incluso los medios de derechas se han rendido a la evidencia del papel clave jugado por los inmigrantes en el notable crecimiento del PIB español. Alguno asegura, incluso, que deberíamos estarles agradecidos a los migrantes por lo mucho que aportan a nuestra sociedad. Una observación de la que quizá deberían tomar nota nuestros políticos conservadores.
Sin dejar España, continuaremos nuestro recorrido en el País Vasco. El ordenador cuántico más potente de Europa, quizá os sorprenda descubrir, está ubicado en San Sebastián. Entre los “compañeros de casa” del ordenador —un Quantum System Two de IBM— en el centro Ikerbasque están las supercomputadoras Hyperion y, en el futuro próximo, Atenea. Invirtiendo en tecnología avanzada, los vascos están demostrando una vez más lo que es tener visión. Quizá el turismo sea el motor económico de nuestro país. Y, sin embargo, las condiciones laborales de las que —presumiblemente— disfrutan los investigadores e ingenieros del centro Ikerbasque probablemente no sean comunes en la industria turística.
Esta semana era casi obligado hacer parada en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina. El jueves pasado, la polémica descalificación del deportista ucraniano Vladislav Heraskevich dio la vuelta al mundo. La postura del Comité Olímpico, que prohíbe los mensajes políticos durante las competiciones, es quizá comprensible. Y, sin embargo, con el corazón en la mano, resulta difícil no apoyar a Heraskevich. El atleta insistió en competir con un casco decorado con imágenes de deportistas ucranianos muertos a manos del invasor ruso. ¿Es razonable pedirle a alguien como Heraskevich, nos preguntaremos, que deje de lado el sufrimiento de su país mientras compite en las Olimpiadas?
La última noticia del programa de hoy tratará sobre un nuevo “experimento” con la renta básica. Tras un programa piloto de 3 años, que ha tenido unos resultados prometedores, el Gobierno irlandés ha decidido lanzar un programa de renta básica para artistas, que se pondrá en marcha en unos meses. La iniciativa ofrecerá 350 euros de ingresos semanales a 2.000 afortunados artistas, escogidos al azar entre los solicitantes. Una gran idea que, como sugeriremos, sería probablemente beneficiosa también para la población general. ¿Acaso ganarse la vida, nos preguntaremos, no es una carga para todos?
Los españoles no somos siempre amigos de las sutilezas y los términos medios. Basta vernos disfrutar de un partido de fútbol, o discutir de política. Yo siempre había pensado que este carácter apasionado afectaba incluso a la economía, exacerbando las tendencias de lo que ocurría a nuestro alrededor: cuando en Europa las cosas iban bien, aquí iban genial; cuando allí iban mal, aquí había un colapso.
No sé si esta teoría pueda encerrar algo de verdad. Pero, en los últimos años, la idea de que la economía española es una versión hiperbólica de las tendencias europeas no se ha cumplido en absoluto
Cuando pienso en la física cuántica, imagino a algún científico con pajarita y pelo alborotado. Como el físico austriaco-irlandés Erwin Schrödinger, uno de los padres del campo. Uno estaría tentado a pensar que la física cuántica son solo elucubraciones de científicos teóricos, pero los fundamentos de este campo hace ya tiempo que fueron confirmados. No en vano Schrödinger recibió el Nobel de Física —compartido con el británico Paul Dirac— hace ya casi un siglo.
Principios de la mecánica cuántica como la superposición, sencillamente, no encajan con nuestra percepción de la realidad. ¿Que una pa
Lo quiera o no el Comité Olímpico Internacional, la descalificación del atleta ucraniano Vladislav Heraskevich quedará asociada de forma indeleble a las Olimpiadas de Invierno Milano-Cortina. El pasado jueves, 12 de febrero, el COI anunciaba que el deportista y abanderado ucraniano no podría participar en la competición de skeleton, su disciplina olímpica. El motivo, como sabréis, fue el casco que Heraskevich había llevado en los entrenamientos previos a la competición.
El casco mostraba imágenes de deportistas muertos durante la invasión rusa de Ucrania: la levantadora de pesas Alina Perehudov
La figura del artista hambriento forma parte, indudablemente, del imaginario colectivo. Cuanto más difícil y miserable sea la situación existencial de un artista, asegura el mito, mejor será su obra. La desesperación y el hambre son, supuestamente, requisitos indispensables para la creatividad.
El Gobierno de Irlanda no cree en el mito del artista hambriento. El pasado martes, 10 de febrero, el ministro de Cultura irlandés, Patrick O’Donovan, anunciaba la puesta en marcha de un programa de renta básica para artistas. El programa, explicó O’Donovan desde el conocido Bewley’s Cafe de Grafton Stre