Esta semana iniciaremos nuestro recorrido por la información analizando el impacto psicológico que ha tenido el brote de hantavirus en el crucero de lujo MV Hondius. Las noticias hablando de “cuarentenas” y “confinamiento” han reactivado en España el recuerdo de la pandemia de coronavirus. La negativa de algunos puertos a permitir el desembarco se explica en parte por esta ansiedad colectiva. El temor a una nueva crisis sanitaria nubló la solidaridad, como ocurrió con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, quien intentó por todos los medios impedir la entrada del barco al puerto de Tenerife.
La actualidad internacional nos llevará a poner luego el foco en el Reino Unido. Tras el éxito de Nigel Farage y su partido, Reform UK, en las elecciones locales, el país está reviviendo los convulsos tiempos del Brexit. El nuevo terremoto político dejó al primer ministro, Keir Starmer, en una posición crítica tras sufrir la mayor derrota municipal en la historia del Partido Laborista. Pese a la presión interna para que dimitiera, Starmer decidió aferrarse al cargo, alegando que su salida sumiría al país en el caos económico. Su gran rival dentro del laborismo es el popular alcalde de Mánchester, Andy Burnham, quien ya está tomando posiciones para desbancarlo.
De regreso a España, comentaremos un trascendental caso de maltrato animal. Tras cinco años de espera, por fin se ha celebrado en Madrid el juicio por maltrato animal contra dos técnicos del laboratorio de experimentación Vivotecnia. Ante el tribunal pudieron verse las sobrecogedoras grabaciones que realizó la empleada que denunció los hechos: prácticas atroces sin sedación contra conejos y ratas. Los acusados, para los que la Fiscalía pide pena de cárcel, aseguran ser víctimas de una trampa. Este proceso trasciende lo judicial y nos plantea la pregunta de cuánto sufrimiento animal es aceptable en la experimentación científica.
Finalmente, cerraremos nuestro programa abordando la enorme relevancia que tuvo en vida Ted Turner, el magnate, filántropo y fundador de la cadena CNN, que falleció el pasado 6 de mayo. Desafiando los malos augurios económicos, Turner creó en 1980 el ciclo informativo de 24 horas y permitió a medio mundo seguir en directo hitos como la Guerra del Golfo o los atentados del 11 de septiembre de 2001. Su legado trasciende lo mediático. Fundó una empresa e inventó la "conexión permanente" –que hoy nos parece natural– y la conciencia global que hoy define nuestra era.
Parecían palabras olvidadas, sepultadas en un pasado traumático y doloroso: “Cribado”, “PCR”, “burbuja”, “aislamiento”... El reciente brote de hantavirus, una enfermedad respiratoria –en algunos casos, mortal– ha resucitado el fantasma de la pandemia de coronavirus que entre 2020 y 2023 mató a millones de personas. Las imágenes del crucero MV Hondius atracado en Tenerife, rodeado de personal sanitario con trajes de protección, han provocado un nudo en el estómago de una sociedad que creía haber pasado página. La detección de un brote de hantavirus en alta mar ha demostrado que nuestra memoria pandémica está más viva —y más sensible— de lo que pensábamos.
Tras el trauma del confinamiento que vivimos millones de personas, cualquier señal asociada a las palabras "virus" y "cuarentena" dispara una respuesta de alerta automática, antes incluso de que podamos conocer los detalles concretos. Es un caso de manual de estrés postraumático. Esta ansiedad explica la negativa inicial de algunos puertos españoles a permitir el atraque del buque: el miedo a revivir el pasado ha nublado la solidaridad de algunos, entre otros el presidente de las Islas Canarias, Fernando Clavijo, que intentó hasta
El calendario marca mayo de 2026, pero el Reino Unido, estos días, parece haber regresado al convulso 2016. Tras los sorprendentes resultados de las elecciones locales del pasado día 7, el país parece haber quedado atrapado en un bucle temporal donde el fantasma del Brexit ha vuelto para ajustar cuentas. El principal responsable es, una vez más, el ultranacionalista –y gran defensor del Brexit– Nigel Farage. Su partido, Reform UK, no solo barrió en escaños, sino que provocó un terremoto político que dejó al primer ministro, el laborista Keir Starmer, pendiendo de un hilo.
El terremoto tuvo su epicentro en Sunderland. Esta ciudad, un bastión laborista desde 1974, ha pasado a manos del partido de Farage. Es la misma ciudad que, en el referéndum de hace una década, fue la primera en contar los votos de esa consulta. El resultado: un apoyo firme a la salida de la Unión Europea. Pero el de Sunderland no ha sido un caso aislado: con más de 1.400 concejales ganados y el control de 14 consejos municipales, Farage proclama ahora el fin del bipartidismo tradicional entre conservadores y laboristas.
Envalentonado tras los resultados, el líder ultranacionalista –que se declara amigo íntimo d
Por desgracia, nunca deja de ser oportuno recordar esta frase célebre, que suele atribuirse a Mahatma Gandhi: “La verdadera grandeza de cualquier sociedad se mide en cómo trata a sus miembros más vulnerables”. Es fácil dar por sentado que la frase se refiere a los seres humanos, ¿pero no son también extremadamente vulnerables los animales, que ni siquiera pueden hablar para defenderse?
Cinco años han tenido que pasar para que el eco de los chillidos de un conejo –y los gritos de miles de animalistas protestando en las calles– llegara a un juzgado. A principios de este mes, un tribunal de Madrid acogía el juicio contra dos técnicos del laboratorio farmacéutico Vivotecnia, en lo que ya se considera un proceso histórico para los derechos de los animales en España. El caso estalló en 2021, cuando salieron a la luz las grabaciones de una empleada que había documentado durante 18 meses una realidad de pesadilla.
En el juzgado, la tensión se palpaba cuando se proyectaron las imágenes de un conejo convulsionando tras una eutanasia sin sedación y de ratas a las que se les perforaban los ojos sin anestesia. La testigo fue contundente. “Lo importante era cumplir tiempos e ir muy rápido”, di
Hoy nos parece normal ver noticias actualizadas al minuto a través de nuestros teléfonos móviles o del ordenador, pero esa sensación de ‘conexión permanente’ es algo relativamente nuevo en la historia de la humanidad y tiene un ‘padre’: Ted Turner, el magnate de la televisión que falleció el pasado 6 de mayo a los 87 años. Turner fue el visionario que en 1980 lanzó la cadena CNN cuando todo el mundo decía que un canal de noticias de 24 horas era una idea suicida. Fue él quien, para bien o para mal, creó en millones de personas la necesidad de sentirse siempre al día.
Y no solo fueron las 24 horas de información. También el afán por estar en el lugar de la noticia. En la retina de toda una generación quedaron las imágenes verdosas del bombardeo estadounidense sobre Bagdad en 1991. La silueta de la ciudad y los trazos de los misiles fueron captados con una cámara de visión nocturna y servidos al mundo en directo gracias al periodista de la CNN Peter Arnett. En 2001, en los ataques contra las Torres Gemelas, las primeras imágenes en televisión también fueron emitidas por la CNN.
La idea loca de ofrecer información sin descanso surgió de una necesidad personal de Turner. Trabajaba hasta