Trump: el aislacionismo que no cesa
Aunque estoy en desacuerdo con casi todo lo que hacen Trump y su Administración, una cosa hay que agradecerles: se quitan de en medio. Después de la retirada americana del Acuerdo de París contra el cambio climático, la Alianza Transpacífica (TPP) y la UNESCO, ahora ha llegado el turno de las conversaciones de la ONU sobre inmigración.
El timo del Black Friday español
Admitámoslo, en España ha habido papanatismo con Estados Unidos desde hace tiempo. El diccionario de la Real Academia define el papanatismo como la “actitud que consiste en admirar algo o a alguien de manera excesiva, simple y poco crítica”. Este papanatismo pudo tener un cierto sentido durante el siglo XX, especialmente en la segunda mitad. España se subió tarde al tren de la industrialización, y las diferencias entre el nivel de vida en España y el de Estados Unidos llegaron a ser muy grandes.
Esa enorme disparidad económica ya no existe y, sin embargo, el papanatismo persiste. Esta actitud, a priori negativa, podría tener sus ventajas. Podría llevarnos a copiar cosas buenas del modelo americano: la ética de trabajo, la capacidad de innovación, la diversidad —esta última claramente bajo asedio en la era Trump.
Pero no. Teniendo desde hace siglos una fiesta dedicada a los disfraces y a las máscaras, —el carnaval— ahora nos da por celebrar Halloween. Y, aunque aquí no existe el Día de Acción de Gracias, —todavía, pero dénle un par de años— eso no nos impide importar el festival consumista del Black Friday.
Además, ahora se ha destapado que en España el Black Friday es un timo. Varios
Los buitres del agua
No sé si han escuchado que en España tenemos sequía. A estas alturas del otoño, la reserva hídrica está a menos de un 40% de capacidad, la cifra más baja de los últimos 20 años. Pero, si sigue la falta de lluvias, podríamos enfrentarnos a la peor sequía en 40 años.
En estas circunstancias, se impone un uso cauteloso del agua, que afecta a las personas, a los animales, a la agricultura. Como ocurrió, por ejemplo, durante la sequía que sufrió Cataluña en 2007. Pero, en aquel momento difícil, se escuchó una nota discordante; las quejas de la compañía Aguas de Barcelona (Agbar). El consumo había bajado, y con él, los dividendos de la empresa. A los directivos les salían números rojos en sus proyecciones de beneficio. Peligraba el bonus de fin de año.
El pasado 26 de noviembre, el periódico digital español nuevatribuna.es publicaba un interesante —y preocupante— artículo sobre la privatización del agua en España. El escrito lo firma Luis Babiano, de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento.
Babiano explica que, en España, el 50% del agua ya está gestionado por empresas privadas. Estas empresas pagan un dinero a la Administración por la concesión del agu
Un Cristo con misterio
El pasado 27 de noviembre, varios medios españoles publicaban una curiosa noticia; las restauradoras de una escultura de madera de Jesucristo, del siglo XVIII, descubrieron en su interior dos manuscritos originales de la época. Concretamente, los documentos se hallaban ocultos en las nalgas del Cristo, que por lo visto eran desmontables.
Los manuscritos presentan una impecable caligrafía, y están en buen estado de conservación, por lo que se aprecia en las imágenes de Internet. Los firma, en el año 1777, el capellán de la catedral del Burgo de Osma, —provincia de Soria— Joaquín Mínguez.
Por el contenido de los manuscritos, se diría que lo que esperaba el capellán es precisamente lo que ha ocurrido; que su escrito se mantuviera oculto durante mucho tiempo. 240 años más tarde, por fin hemos descubierto su “cápsula del tiempo”. A nosotros, sus lectores del futuro, Mínguez nos resume con mucha brevedad la actualidad de su época: gobernantes, principales cosechas, ocio, —las cartas, el balón y otros “juegos pueriles”— enfermedades…
Lástima que Mínguez no nos contase más cosas. Algo más personal. Quizá en las posaderas del Cristo solo cabían un par de pergaminos, y tuvo que limitarse a lo b
Islandia lo intenta de nuevo
Hace unas semanas hablábamos —bien— de Islandia, en relación a la igualdad de género. El pasado jueves, 30 de noviembre, volvieron a llegarnos noticias desde la nación insular que a mí me parecen positivas: la designación de Katrin Jakobsdottir, de 41 años de edad, como la nueva primera ministra de Islandia.
¿Y por qué digo que son buenas noticias?
Que sea mujer me parece un muy buen comienzo. Aunque soy un hombre, les confieso que estoy más que harto de ver gabinetes de gobierno llenos de hombres. Pero la cosa no acaba aquí. No es solo que piense que necesitamos más participación femenina en los gobiernos, o en puestos de responsabilidad en general. Lo que realmente me gustaría es ver cómo es un mundo liderado por mujeres. Por probar algo nuevo.
Al escuchar esto, quizá a algunos de ustedes, como me ocurre a mí mismo, les venga a la mente Aung San Suu Kyi, la dirigente que está permitiendo la brutal campaña del ejército contra la minoría musulmana rohingya en Birmania. U otras líderes indignas o, cuando menos, no completamente intachables.
Lo repito: quisiera ver un mundo liderado por mujeres. Mujeres de carne y hueso. A los que exigen garantía de algo idílico y perfecto, les animo a p