Theresa May dice “no” a un nuevo referéndum escocés
22 March 2017
Repasemos un poco los acontecimientos. El exprimer ministro inglés, David Cameron, en un alarde de afán democrático que en el fondo sólo buscaba eliminar cualquier disidencia dentro del parlamento británico, comenzó a organizar referéndum a diestra y siniestra como quien reparte caramelos a los niños. Uno de ellos fue la votación en Escocia en 2014 para determinar la permanencia del país dentro del Reino Unido. Por un margen no demasiado holgado, los escoceses prefirieron permanecer bajo el abrigo del Reino para, de ese modo, continuar formando parte de la Unión Europea. Pero claro, todo esto se torció con el referéndum de 2016 sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Por un estrechísimo margen, los partidarios del Brexit triunfaron gracias a los votos de ingleses y galeses, mientras que en Escocia los interesados en permanecer dentro de la Unión Europea fueron amplia mayoría. De modo que ahora los escoceses están muy enfadados. Y yo les doy toda la razón. La principal razón por la que decidieron quedarse en el Reino Unido no era otra que la de seguir formando parte de la Unión Europea. Y ahora se dan cuenta de que, aun así, serán expulsados de cualquier manera gr