El modelo de negocio de Ryanair: tan moderno, tan tóxico
27 September 2017
Durante unos años, Ryanair ha sido la compañía aérea que muchos europeos odiábamos amar. Cuando, hará unos 15 años, la aerolínea empezó a ampliar rutas y a ofrecer vuelos baratos, nos faltó tiempo a todos para subirnos a sus aviones. Pero, al poco, empezó a resultar obvio que la experiencia dejaba bastante que desear; los vuelos eran baratos por algo.Con el tiempo, aparecieron otras aerolíneas de bajo coste con precios competitivos y mejor servicio, y ya hace algunos años que no vuelo con Ryanair. Más divertido que volar con ellos ha sido seguir las gamberradas en prensa de su CEO, Michael O’Leary. El cáustico O’Leary ha hecho comentarios inapropiados sobre sus empleados, sus clientes, sus colegas de profesión, los fabricantes de aviones, las autoridades… y un largo etcétera.
El último escándalo de Ryanair es que ha tenido que suspender más de 2.000 vuelos. Inicialmente la compañía dio excusas poco creíbles, como el mal tiempo o la deficiente planificación de las vacaciones del personal. Más verosímil parece la hipótesis de una salida masiva de pilotos, muchos de ellos contratados, según parece, por Norwegian Airlines.
Tras esta situación parecen esconderse condiciones laborales abus