Cuando menos es más
4 October 2017
Había una vez un niño llamado Guille. Tenía seis años y, además de ya saber leer a buena velocidad y hacer operaciones matemáticas complicadas, había empezado a perder los dientes de leche –como llamamos en España a los dientes de bebé– para ganar los dientes de adulto.Como en muchos otros países, en España también tenemos un personaje que se ocupa de recoger los dientes de los niños para cambiarlos por un pequeño regalo. Insisto en esto: pequeño. En el caso español, a este personaje imaginario le llamamos el ratoncito Pérez. Según la leyenda, Pérez es un ratón menudo y muy simpático, que recoge los dientes “de leche” para hacerse un gran queso. Si no me equivoco, en la tradición anglosajona se conoce a este pequeño ser como “el hada de los dientes”.
Guille había tenido la suerte de perder dos dientes en un solo día, con lo cual le correspondía un regalo… doble. ¡Vaya sorpresa! Este niñ