Aguacates en La Rioja
16 May 2018
Corría el año 2007, cuando el entonces presidente del Gobierno, el socialista José Luís Rodríguez Zapatero, fue al programa de televisión Tengo una pregunta para usted. En el programa, el público podía hacerle preguntas directamente al invitado, y un ciudadano le preguntó a Zapatero si sabía cuánto valía un café en la calle.La respuesta del presidente, de la que se habló durante meses, fue “80 céntimos”. Raudo y veloz, el ciudadano que había hecho la pregunta replicó que “eso era en los tiempos del abuelo Patxi, hoy no”. Efectivamente, en aquel momento un café costaba alrededor de 1,20 euros, y quedó en evidencia —seguramente como pretendía el autor de la pregunta— la desconexión del presidente con la realidad de la calle.
Preguntado por su patinazo en los pasillos del Congreso, Zapatero intentó defenderse, diciendo que es lo que le costaba el café en la cafetería del Congreso. Lo cual empeoró todavía más las cosas, confirmando los privilegios de la clase política, en lo grande y en lo pequeño. ¿A qué viene que los ciudadanos tengamos que subvencionarles el café a los parlamentarios? Si les pagamos un salario que ya quisiera para sí la mayoría de españoles…
Ahora que lo pienso, hace