Las piscinas en España se convierten en bienes de lujo bajo el calor infernal veraniego
13 August 2025
MP_Foto / Shutterstock
Tengo un buen amigo aquí en España que, desde hace unos años, cuando llega el calor veraniego,
expresa la misma queja una y otra vez. Él, que sufre de "ecoansiedad" (
un trastorno mental en alza en muchos países), siempre protesta cada vez que alguien, al superar los termómetros los 30 grados centígrados,
utiliza el término "ola de calor". Lo cual, evidentemente, es cada vez más frecuente. Mi amigo
suele argumentar con cierta exasperación: "¿Cómo se puede seguir hablando de olas de calor cuando la mayor parte del verano
estamos sufriendo altísimas temperaturas? ¿Cuándo la gente comenzará a entender que no se trata de
breves y esporádicos períodos de calor infernal, sino que éstas son las nuevas temperaturas ya normalizadas? Más bien tendríamos que empezar a hablar de «breves
olas de frescor»".
Tengo que admitir que
quizá mi amigo tenga algo de razón. Tal vez aún no nos hemos habituado a la nueva realidad, producto del
calentamiento global, y seguimos empleando conceptos del pasado. En este preciso momento,
estamos soportando, desde hace ya más de diez días, temperaturas
que rondan los 40 grados en gran parte del territorio español. Y aún no está claro
cuándo podrán comenzar a descend