Reino Unido prohibirá hervir langostas, gambas, cangrejos y pulpos vivos
Cómo explicarle a este buen señor que un exhaustivo informe publicado en 2021 por el London School of Economics, por ejemplo, demuestra que tanto los crustáceos como los moluscos poseen nociceptores: terminaciones nerviosas que detectan, entre otras cosas, temperaturas extremas o lesiones mecánicas como la pérdida de un miembro. Un bogavante, dice la ciencia, ciertamente se entera cuando pierde una pata. A mí, la verdad, me parece de una lógica aplastante: ¿cómo podría ir por la vida un animal perdiendo miembros —herramientas fundamentales para sobrevivir— sin darse ni cuenta?
Pero volvamos al tema de hervir crustáceos o cefalópodos vivos. La nueva estrategia de bienestar anima