| Cinta: | Rylan, ¿has oído la expresión buscarle tres pies al gato? |
| Rylan: | Pues no, no la he oído... buscarle tres pies al gato... pero... los gatos no tienen "pies", ¿verdad? |
| Cinta: | No, tienes razón, los gatos no tienen pies. |
| Rylan: | Los animales tienen patas... |
| Cinta: | Sí, las extremidades inferiores de los animales se llaman "patas"... |
| Rylan: | Sólo las personas tienen pies; además patas también son las piernas, ¿verdad? |
| Cinta: | Sí, sólo decimos pies y piernas para hablar de personas, y para hablar de animales decimos patas.... |
The common expression buscarle tres pies al gato applies to a person who is irritating someone, who may be losing his or her patience, by being very argumentative, and trying to prove something that cannot be proved with arguments that serve no purpose. People who love arguing or who have an impulse to always being right, have a tendency to split hairs. This expression is applied to those who try to prove the impossible with sophisms and fallacious arguments. Buscarle tres pies al gato is to complicate matters, to make life difficult and also to ask for trouble looking for far-fetched approaches to simple situations. More often than not, conversations may end up in conflict or heated arguments when one person has a tendency to buscarle tres pies al gato. The other person may get very aggravated and it may lead to the end of communication between them.
Originally, this expression was buscarle cinco pies al gato. As time went by, the "cinco pies" was replaced with "tres pies". In the novel Don Quijote de la Mancha, by Miguel de Cervantes, he used this expression with "tres pies" and that's the version that has been used and which is still the one used today.
En Argentina dicen "buscarle la quinta pata al gato". Hay quienes dicen que es más lógico buscarle "la quinta pata al gato" que "los tres pies al gato", porque tres pies ya los tiene, pero cinco, ¡no! En cualquier caso, el significado es exactamente el mismo, buscarle complicaciones a algo sencillo, claro y nada complicado. Este comportamiento no deja fluir la conversación y por lo tanto es un obstáculo para la comunicación porque puede irritar muchísimo a la otra persona, quien, si no quiere discutir, tiene que tener mucha paciencia para evitar una discusión o pelea.
Esta expresión también se utiliza cuando alguien quiere engañarnos con argumentos falsos que parecen verdaderos por muchas razones diversas. Por ejemplo, alguien quiere vendernos un producto cuya eficacia es falsa. También hay quien quiere buscar razones a todas las acciones de una persona. Y hay quien busca interpretaciones rebuscadas para defender una tesis, una opinión o un punto de vista. Por ejemplo, para interpretar el significado de una película o de una obra de teatro. Algunos críticos de cine pueden buscarle tres pies al gato para intentar demostrar cualquier interpretación que ellos consideran correcta.
Originally, this expression was buscarle cinco pies al gato. As time went by, the "cinco pies" was replaced with "tres pies". In the novel Don Quijote de la Mancha, by Miguel de Cervantes, he used this expression with "tres pies" and that's the version that has been used and which is still the one used today.
En Argentina dicen "buscarle la quinta pata al gato". Hay quienes dicen que es más lógico buscarle "la quinta pata al gato" que "los tres pies al gato", porque tres pies ya los tiene, pero cinco, ¡no! En cualquier caso, el significado es exactamente el mismo, buscarle complicaciones a algo sencillo, claro y nada complicado. Este comportamiento no deja fluir la conversación y por lo tanto es un obstáculo para la comunicación porque puede irritar muchísimo a la otra persona, quien, si no quiere discutir, tiene que tener mucha paciencia para evitar una discusión o pelea.
Esta expresión también se utiliza cuando alguien quiere engañarnos con argumentos falsos que parecen verdaderos por muchas razones diversas. Por ejemplo, alguien quiere vendernos un producto cuya eficacia es falsa. También hay quien quiere buscar razones a todas las acciones de una persona. Y hay quien busca interpretaciones rebuscadas para defender una tesis, una opinión o un punto de vista. Por ejemplo, para interpretar el significado de una película o de una obra de teatro. Algunos críticos de cine pueden buscarle tres pies al gato para intentar demostrar cualquier interpretación que ellos consideran correcta.