| Cinta: | Rylan, ¿te gusta cocinar? |
| Rylan: | ¡No sé cocinar! |
| Cinta: | ¿No sabes cocinar? |
| Rylan: | No, por desgracia. Y tú, ¿sabes cocinar? |
| Cinta: | Bueno, mi especialidad es hervir. Creo que tengo talento para cocinar, pero no tengo los utensilios de cocina necesarios para crear obras gastronómicas de interés. |
| Rylan: | ¿Y qué utensilios tienes? |
The expression tener la sartén por el mango is used to tell or ask who is in control of a situation. Who is the person who has the power? Who’s calling the shots? Who’s running the show? Who’s the owner of the situation? Other people involved in the same situation are subject to this person’s decisions and authority.
La persona, o personas, que tiene la sartén por el mango manda, domina, está en posesión del poder absoluto. En todas las situaciones de la vida siempre hay alguien que tiene el poder, alguien que controla la situación, alguien que toma las decisiones, alguien que tiene la última palabra. Esta expresión es muy gráfica. Imaginemos una persona sujetando una sartén por el mango sin intención de cocinar nada. ¿Qué está haciendo? ¿Está amenazándonos con la sartén? Es un claro gesto de intimidación, de autoridadad, de poder. En la vida diaria, esta expresión se utiliza frecuentemente en todo tipo de contextos. ¡La sartén puede cambiar de dueño en cualquier momento!
Un jugador de fútbol puede marcar muchos goles en cada partido y ganar con su equipo muchas ligas y campeonatos importantes. Sin embargo, su habilidad con el balón y su récord de goles por temporada no le asegura su puesto en el club. La directiva del club de fútbol puede prescindir de su jugador estrella en cualquier momento. Ellos tienen la sartén por el mango, no los jugadores.
El empleador casi siempre tiene la sartén por el mango porque en cualquier momento y sin ningún motivo aparente puede prescindir de cualquier empleado; puede despedirlo. En muchas situaciones, el empleado depende de la autoridad del empleador.
A pesar de todas las campañas de publicidad y estrategias de márketing, el consumidor, o el comprador tiene la sartén por el mango porque él decide qué comprar y qué no comprar y cuándo comprarlo.
La persona, o personas, que tiene la sartén por el mango manda, domina, está en posesión del poder absoluto. En todas las situaciones de la vida siempre hay alguien que tiene el poder, alguien que controla la situación, alguien que toma las decisiones, alguien que tiene la última palabra. Esta expresión es muy gráfica. Imaginemos una persona sujetando una sartén por el mango sin intención de cocinar nada. ¿Qué está haciendo? ¿Está amenazándonos con la sartén? Es un claro gesto de intimidación, de autoridadad, de poder. En la vida diaria, esta expresión se utiliza frecuentemente en todo tipo de contextos. ¡La sartén puede cambiar de dueño en cualquier momento!
Un jugador de fútbol puede marcar muchos goles en cada partido y ganar con su equipo muchas ligas y campeonatos importantes. Sin embargo, su habilidad con el balón y su récord de goles por temporada no le asegura su puesto en el club. La directiva del club de fútbol puede prescindir de su jugador estrella en cualquier momento. Ellos tienen la sartén por el mango, no los jugadores.
El empleador casi siempre tiene la sartén por el mango porque en cualquier momento y sin ningún motivo aparente puede prescindir de cualquier empleado; puede despedirlo. En muchas situaciones, el empleado depende de la autoridad del empleador.
A pesar de todas las campañas de publicidad y estrategias de márketing, el consumidor, o el comprador tiene la sartén por el mango porque él decide qué comprar y qué no comprar y cuándo comprarlo.