La privación social afecta al desarrollo y a la salud mental de los adolescentes
Según un artículo publicado el 12 de junio en The Lancet Child & Adolescent Health, la reducción del contacto cara a cara entre adolescentes durante la pandemia podría tener consecuencias perjudiciales a largo plazo. La adolescencia —definida por los científicos como entre los 10 y los 24 años— es una etapa vulnerable, cuando la gente joven quiere pasar más tiempo con sus amigos que con su familia, mientras se preparan para la vida adulta. Combinado con grandes cambios hormonales y biológicos, es un momento clave para el desarrollo del cerebro.
Se necesita hacer más investigación para entender los efectos de la “privación social” en los adolescentes. Actualmente, la investigación con animales sugiere que, al eliminar el contacto social, primates no humanos y roedores experimentan un aumento de comportamientos relacionados con la ansiedad, y una reducción de las funciones cerebrales relacionadas con el aprendizaje y la memoria. Los investigadores dicen que probablemente sea a causa de la falta de experiencias de aprendizaje social.
El uso de las redes sociales podría compensar algunos de los efectos negativos del distanciamiento social. La cuestión, según la Dra. Amy Orben, una de las